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Viajando Australia:
Brisbane hasta Cairns
"Primera Semana"

Los Preparativos del Viaje - La inspiración para el viaje surgió porque nosotros habíamos comprado unas cosas para mejorar el conforto en nuestra Campervan y queríamos las probar en un viaje de 30 días por Australia. También queríamos saber como sería editar un website de 1500 páginas como ese al largo del camino. En otras palabras, experimentar como sería trabajar mientras se viaja o vice versa. Por ser Invierno en Australia, el viaje no podría ser para otra región sino el Nordeste, área bastante tropical y llena de cosas interesantes para ver y hacer. El mejor de todo, es que en esa época del año no tiene las mortales aguas-vivas que impiden un simple baño de mar entre Noviembre y Mayo.

La primera novedad que iríamos experimentar sería nuestro Laptop y al mismo tiempo ver el adelanto que "Telstra", la compañia de teléfonos de Australia, ha hecho en relación a las conexiones wireless y banda ancha en lugares remotos. La segunda novedad sería un bote Inflable de 3 metros con motor de 5 hp que podríamos cargar en nuestra Van y montarlo en cualquier playa por el camino. El tercer mejoramiento fue un toldo de plástico de 6X5 metros, que sería montado por sobre el auto y así proteger a nosotros del sol o lluvia. La última novedad fue un freezer de 80 litros para cambiar una caja de hielo y así economizar A$ 6 de hielo por día. La elección entre un freezer o una heladera fue muy difícil. Por un lado teníamos miedo del freezer congelar todo dentro, por otro, la heladera podría no helar derecho sob el calor tropical. Optamos por el freezer, decisión muy acertada conforme vosotros verán al largo del relato.

Para arreglar espacio para todo ese material, tuvimos que desmontar toda la configuración antigua que era básicamente una cama de pareja con armarios en bajo, y rehacer todo para acomodar, barco, motor, ancla, tanque de gasolina, y toldo y herrajes. Además tenía el Freezer, nuevos armarios, y una privada portátil para casos inusitados. El barco y el motor se quedarían en bajo de la cama de forma de quitarlos fácilmente por la puerta trasera. La privada también se quedou en bajo de la cama, sólo que en el lado opuesto. El armario nuevo colocamos del lado derecho, inmediatamente atrás del conductor, con gaveteros para comida, material de higiene y una parte para ropas. El armario fue pre-montado a partir de módulos vendidos listos, y fueron parafuseados juntos y después instalados en definitivo en el local. Lo que dio más trabajo fue una caja de compensado para el Freezer, y ajustalo debidamente en el chasis de la Van. De esa forma en caso de frenada brusca, el Freezer se quedaría bien seguro. La transformación completa duró una semana y se quedó buena y práctica.

Antes de la salida aún tuvimos tiempo de llevar el auto en un mecánico para una verificación final. Después de A$ 200 en cambio de piezas el auto estaba pronto para subir de la Gold Coast hasta el Cape Tribulation, donde la carretera literalmente acaba. La previsión era de rodar un total de 4000 Km ida y vuelta y pasar en torno de 30 días viajando y viviendo dentro de la Van. Nosotros habíamos hecho ese viaje hace 7 años, con los hijos pequeños, pero no nos acordábamos mucho de varios lugares. Tan poco habíamos ido hasta el Cape Tribulation, o visitado el Daintree National Park, que es la más antigua y diversa floresta del mundo. Esa sería una buena oportunidad de recordar y hacer ciertas aventuras y explotaciones que no hacemos en la época. Nuestra Van es una Ford Econovan Maxi, un metro más larga que las Vans comunes.

La cama de pareja tiene 1.85 m. de largura y ocupa toda la anchura de la Van. La privada plástica de dos compartimentos se queda debajo de la cama y es estirada para fuera.
El toldo cubre todo el auto como un garaje, y cuando salimos para paseos, dejamos el circo armado en el local.

Gold Coast hasta Sunshine Coast – 220 km

Diez de Junio de 2007 diez horas de la mañana, finalmente la Van se quedó lista y cargada para partir. La lista de cosas que llevamos fue doblemente verificada para ver se nada de importante había sido olvidado. Era un Domingo, y el día estaba perfecto sin una nube en el cielo, además de una agradable temperatura de 24 grados. Era el día de la celebración del aniversario de la reina (Queen's Birthday), y a pesar de la Reina de Inglaterra no hacer aniversario ese día, en Australia se estipula un Domingo de Junio y añaden un festivo en la Segunda, o sea, todo mundo adora.

Inmediatamente que salimos dio para sentir que la Van estaba bastante pesada. Aceleré el auto y el dicho salió arrastrándose que ni una tortuga. Inmediatamente pensé en el opuesto, o sea, en frenar para ver en que espacio paraba. Tardó más paró. Aprovechamos para tener certeza que nada estaba suelto, y veinte minutos después ya estábamos en la entrada de la Pacific Motorway en dirección de Brisbane. En eso, Celia se vuelca para mí y habla: Roger, vuelta! Olvidé las almohadas!. Si fuera cualquier otra cosa yo no volvería, pero sin mi almohada de más de 20 años, yo no viajo... Así, 45 minutos después de haber ido en casa, finalmente cogemos la autovía.

Pacific Motorway es una carretera siempre con movimiento. Nunca está plagada, pero nunca está vacía. Son 3 pistas en cada dirección, que algunas veces tornanse 4 o 2, cuando pasa por ciudades satélites por el camino. La velocidad máxima permitida es de 110 km/h y en algunos tramos pasa para 100 o 80 Km/h por cortos periodos. La carretera es muy buena y fue reformada cerca de 4 años, pero es muy monótona, la no ser que alguien haga mierda en su frente pues sino, va todo el mundo en línea como un rebaño de ovejas. Cuando se llega cerca de Brisbane, existe la bifurcación donde usted escoge se entra para el centro, o contornea por el "By Pass" en dirección de Sunshine Coast. Escogiéndose este trayecto, que pasa por la puente del pedágio. El Río Brisbane no es muy ancho y para permitir el pasaje de navíos de gran porte, el puente tiene un vano céntrico bien arduo. El resultado fue que yo tuve que subir en segunda de tan pesado que el auto estaba. Normalmente subimos en tercera o cuarta marcha. La vista de Brisbane del vano céntrico es espectacular pero no hay como parar para contemplar el visual.

 Alrededor de 1 de la tarde ya estábamos aproximándonos de la Sunshine Coast y yo decidí entrar en el Ettamongah Pub para fotografiarlo. Siempre que vamos en la Sunshine Coast, pasamos directo por ese Pub que es único en el mundo. El Pub se quedó famoso porque durante la construcción, el dueño liberaba cerveza gratis para los trabajadores, y después de varias de ellas, los constructores estaban haciendo todo fuera de nivel y escuadra. Sólo que el dueño le gustó el resultado, y por eso el Pub no tiene una única pared recta o paralela. Incluso las escaleras poseen escalones con alturas diferentes. El mostrador es inclinado, y nada bate con cosa ninguna. Sierras fueron dejados presas en la madera, la privada es torcida, el baño no tiene puerta, y el parapeto del balcón da vértigo, por ser inclinado para fuera.

Cuando nos aproximamos del pub, no creí en lo que veía. Habían más de 1000 motocicletas (en lo radio hablaron en más de 3000). Era un verdadero mar de motos que se extendía a se perder de vista. Había mucha policía, ambulancia y bomberos, y los motoristas estaban en clima alegre y relajado. Fui indagar lo que estaba aconteciendo e inmediatamente obtuve la respuesta. Era una caravana organizada recorriendo varias localidades para levantar fondos para la familia de un niño de 10 años que desapareció en la Sunshine Coast. Esto aconteció hace años atrás, y la policía investigó, pero sin mucho éxito. Descubrieron que el chico fue secuestrado posiblemente por un pedofílico, sin embargo nada más fue descubierto, ni la identidad del criminal, ni si el niño aún está vivo o no. Con el dinero recaudado la familia, la familia pretende contratar investigadores particulares para continuar las búsquedas ya que la policía llegó en un punto, donde no consigue ningún dato o información nueva sobre el crimen.  

Del Pub volvemos hacia la carretera y llamamos a nuestro viejos amigos Beto y Eliane, que residen en  Sunshine Coast. Beto es un cocinero de mano llena, y hace uno de los mejores assados que ya comí en mi vida (estilo pantanero). Él lleva tan a serio los asados, que hasta importó de Brasil una barbacoa rotativa. De esa vez no tuvo asado porque una pieza estaba siendo intercambiada. Nos quedamos charlando por el resto de la tarde, y recibimos la visita de otro brasileño que también participó con las motos. Cuando el hambre batió y como todos estaban sin saco de hacer cualquier cosa, resolvemos comprar un balde de gallina del KFC y allá por las 10 de la noche fuimos dormir por primera vez en la Van. Beto y Eliani insistan a más no poder para que la gente durmiera en la casa de ellos, pero además de que adoremos el colchón de espuma rígida que compramos, no estábamos seguros en dejar el coche en la calle con tantas cosas de valor. Fuimos dormir ansiosos para la llegada del día siguiente, pues ahí sí, el viaje realmente comenzaría, aún estábamos en una área bastante conocida.

Sunshine Coast hasta Boyne Island – 482 km

Nos despertamos a las 4:00 da la mañana batiendo los dientes de frío. Encendí la luz del auto y miré el termómetro. El dicho temblaba tanto, que la aguja oscilaba entre los 6 y 8 grados. Hallé imposible para esa latitud, pues aún en el invierno la temperatura mínima debería estar por encima de 12 grados. Trajimos una manta fina, porque estamos yendo hacia una zona tropical. La manta estaba abajo de la cama y tendríamos que salir de la Van para cogerlo. Ni pensar. Conecté el motor y el calefactor del coche para ver se mejoraba la situación. Como ya estábamos despertados y con el motor conectado, no haría la menor diferencia enganchar una marcha y seguir adelante. Fue lo que hicimos, y a las 4: 30, aún oscuro, estábamos entrando en la Bruce Highway, que es el nombre que la carretera gana desde la Sunshine Coast hasta Port Douglas en el Norte de Australia. Normalmente nunca viajamos a la noche, porque la cantidad de Canguros saltando en la carretera es grande. Atropellar uno puede botar el auto y pasajeros en el hospital. Curiosamente no habían muchos, y los pocos que venimos usaban abrigos de piel de carnero y media en la cola. Ese tramo cuenta con una excelente señalización de pista, y con el faro alto parecía que estábamos frente a un tela de video-game.

Antes de la ciudad de Gympie  la cosa se quedó fea. Una neblina salió de las sombras y no daba para entrever un palmo delante de la nariz. Vi varios autos parando, y hice el mismo. Un auto que venía atrás, no percibió que todo mundo estaba parado y frenou fuerte. Me contraje esperando la batida pero él paró a tiempo. Todos esperaron pacientemente, y 10 minutos después la nube sombría se desipó. Todos empezaran a andar, inicialmente despacio, pero a los pocos aumentando la velocidad hasta llegar a los 100 Km/h, ya sin niebla ninguno. Después de Gympie, la carretera continúa buena pero no hay nada de interesante para verse por unos 200 Km hasta la ciudad de Maryborough. Esa ciudad es uno de los puntos de acceso para la bahía de Hervey, donde todos los años muchas ballenas vienen a hacer fuc fuc sin condón para procrear. Existen varios tours de barco para ver las ballenas. Decidimos continuar viaje, pues ya conocemos muy bien toda esa región. Por ese mismo motivo, también dejamos la ciudad de Bundaberg para tras.

Ya era casi mediodía y estábamos en el municipio de Mirian Valle, entrada para la fabulosa playa de 1770. Nosotros estuvimos en esa playa varias veces y resolvemos dejarla para pernoctar en la vuelta. Con velocidad límite de 50 Km/h en el área urbana de Mirian Valle, resolvemos parar en un comedor que anunciaba bien grande “ The best Meat Pie in Australia”. Esas empanadas de carne son las preferidas de los Australianos y la carta de ese comedor contenía muchas variedades, como gallina, carne picada, carne asada, camarón, y mucho más. Escogí a de carne asada y Celia a de camarón. Ambas estaban deliciosas y combinadas con jugo de manzana, sentimos inmediatamente que el viaje de ahora en adelante sería turbinada. Dimos un tiempo en la ciudad caminando para ver los escaparates y al mismo tiempo estirar las piernas, pero la ciudad acabó muy antes de la digestión. Aprovechamos para llenar el tanque por la segunda vez (la primera fue cuando salimos), y eso quería decir que ya rodamos unos 500 km.

No sé porque, pero nunca tuve curiosidad de conocer la ciudad de Gladstone. En el viaje que hicimos hace 7 años atrás, pasamos directo tanto en la ida como en la vuelta, y de esa vez no tenía perdón. Ya estaba quedándose cansado de manejar, y mirando el mapa, vi que aún faltaban 130 km para Gladstone. Al mismo tiempo, percibí que habían dos ciudades pequeñas inmediatamente antes, ambas a la riba mar. Nunca había escuchado nadie hablar de Tannun Sands y Boyne Island, y por eso se quedó decidido que sería allá que iríamos pernoctar. Antes de salir de la Bruce Highway, Celia me dijo que había escuchado un pajarito hablar que la ciudad de Calliope era considerada histórica y era muy bonita, con construcciones Victorianas y arquitectura bastante preservada. Resolvemos dar una tirante de 25 km hasta la ciudad. Cuando llegamos, no venimos nada, por el contrario, hallé la ciudad sin atractivos la no ser un hotel. Continuamos un poco más y llegamos en una pequeña villa con unas 20 casas bien rústicas, alem de un granero y una carpintería. La pequeña villa fue enteramente preservada desde el inicio de la colonización, y entendemos el valor histórico, pero, realmente no tenía nada que nos tenga llamado la atención. Decepcionados e insultando el pajarito de mentiroso, cogemos la carretera de vuelta para Tannun Sands. En la venida había visto una 4 x 4 gris escondido en lo mato. Ya sabiendo que era la policía operando un radar, pasamos con el puntero encima de los 80km/h, la máxima permitida en el tramo.

Llegamos en Tannun Sands  alrededor de las dos de la tarde. La ciudad es pequeña y interesante, llena de casas nuevas siendo construidas, una señal de que está creciendo. Continuamos en la calle principal hasta que lleguemos en un mirante, donde se podía ver la playa y un parque a la riba mar. Por primera vez tuve certeza que el viaje había comenzado, pues el mar parecía ser un lago, a causa de la protección de la Gran Barrera de Corales. La Barrera segura todas las ondas en alto mar, y hace toda esa región un paraíso para barcos de todos los tipos y tamaños. En la vigía había también una rosa de los vientos en bronce, con las indicaciones del Norte verdadero y magnético. Aproveché el hallazgo para cotejar nuestra brújula de bordo. Enseguida, descendemos una pequeña escalera que da acceso al parque y la playa. La primera cosa que hice fue quitar la camisa y dar uno buceo. Nos quedamos flotando en aquellas aguas tibias hasta relajar. En el horizonte, una fila de navíos aguardaba para arribar, pues Gladstone es uno de las mayores exportadoras de minerales de Australia. Contamos 23 navios.

De Tannun Sands fuimos para Boyne Island, que realmente es una isla, conectada tanto para Tannun y para Gladstone por dos puentes. No teníamos mapa de esa ciudad, y después de buscar un centro de informaciones turísticas sin éxito, resolvemos preguntar donde se quedaba el Caravan Park. El problema es que no tenía alma viva en la calle para preguntar, y cuando parábamos en una señal, sólo llegaba un otro auto en la hora que el dicho de la señal abría. Nos perdemos unas dos veces rodando en círculos, hasta que vi una tienda de bebidas y paramos para pedir informaciones. El sujeto tenía me explicado dos veces y yo aún no entendía nada. El acento era muy fuerte. Sólo me acuerdo de entender "Turn left and right" de resto nada más. El magnánimo parecía no entender que no éramos locales y daba puntos de referencia del tipo, “Carnicería del Jeff”. Bueno pero, yo no conozco el Jeff, mucho menos sé donde se queda el carnicería de él. Como puedo entrar a la izquierda allá? De cualquier forma agradecí, y compré un "block" de cerveza, o sea, una caja con 30 latas que costó A$ 35, mientras en la Gold Coast suelo pago A$ 29. Creo que la no información prestada costó 6 dólares más caro, pero la verdad es que el precio de gasolina y muchas otras cosas son más caros en norte y en regiones rurales de Australia..

Finalmente después de preguntar otras dos veces, llegamos al dicho Caravan Park. Vino una persona magra alta, con cara de hacendado.. Yo tampoco entendia nada de que él hablaba, y creí que tendría que acostumbrarme con aquel acento que parecía más de Vanuatu que de Australia. Por lo menos él percibió el punto de interrogación en nuestra cabecilla, y pasó a hablar pausado. Me quedé impresionado con la bondad del sujeto. Él nos llevó hasta el local que iríamos a quedarse, nos ayudó a conectar el hilo de energía en la toma, nos mostró la cocina, como conectaba el gas, la cafetera, la barbacoa y ya iba darme una clase sobre el funcionamiento del horno microondas, cuando yo dijo en un tono que yo necesitaba ir a lo baño urgentemente. Ahhhh. Al volver, vi de lejos que la Van estaba completamente fuera de nivel y cambié ella de posicion sino iríamos a dormir de cabeza para bajo. Satisfecho, abrí una cerveza y fui dar una vuelta en el Caravan Park.

El folleto del Caravan Park decía que ellos tenían una rampa para lanzar barcos, y fui allá conferir. La rampa daba para un río, y la marea estaba baja, dejando a muestra solamente un lodo rojizo. Yo quería probar nuestro bote inflable en el día siguiente, pero con aquel lodo, la cagada iría ser general. En eso llegó un sujeto con una vara de pescar, e inmediatamente habló de la manera Australiana con una bella "G’day". Yo respondí con el clássico “How is it going?”. Conversamos un poco mientras él preparaba lo material, y él me dijo que estaba participando de un campeonato de pesca y había quitado el primer lugar. Creí que era conversación de pescador, pero el hecho fue que en menos de dos minutos él ya había pescado un buen pez, y enseguida otro, y otro, y otro. Me quedé curioso sobre que cebo él usaba, y él me dio una clase completa, no sólo sobre cebos, pero también sobre la forma correcta de prender el anzuelo. Otra cosa que me llamó atención era que él conseguía jugar la línea atrás de una piedra con precisión. Cuando pregunté si el anzuelo no iría a prender en la piedra, él respondió que un anzuelo cuesta menos de 10 centavos y los peces unos Aa$ 15 cada. En 20 minutos él había cojo 5 peces y perdido 3 anzuelos. Eso es lo que se puede llamar de excelente razón coste/beneficio.

Celia ya había tomado banho y yo fui tomar el mío. En la vuelta, ella estaba conversando con unos vecinos del Caravan Park y me junté a ellos. Cuando oscureció, cocinamos un Gnocci con salsa de tomate bien Italiano, que se quedó delicioso. La cena se cayó muto bien para ese largo día y a las 8 de la noche ya estavamos entregues a los brazos de morfeu...

Boyne Island hasta Clairview – 450 km

Nos depertamos a las 5 de la mañana y el cielo estaba estrellado y con las primeras luces del día. La temperatura estaba acerca de los 9 grados y era realmente muy difícil creer que estaba tan frío prácticamente en los trópicos. De cualquier forma la noche fue mejor, porque además de la manta teníamos en los precavido con una cubierta extra y colocado ropas más calientes. Descubrimos que en la noche pasada olvidamos de comprar leche, pan y huevos para el desayuno, pero teníamos queso, jamón y galletas, que fueron debidamente comidos junto con café puro. Preparamos la Van para salir y alrededor de las 7:00 estaba todo pronto. Paseamos un poco por Boyne Island y volvemos hasta Tannun Sands para sacar algunas fotos. En la vuelta, paramos en una gasolinera donde tenía un pequeño supermercado y compramos comida para unos dos días. Seguimos entonces para Gladstone en una carretera inicialmente buena, pero que después se quedó bastante estrecha con muchos vehículos nerviosos, pues era la hora del "Rush" matinal, y las personas corrían para el trabajo como alegres ratitos. Nos acordamos que en Australia existe una jerga para definir a correría por grana, llamada de "Rat Race", o sea, carrera de ratones, y peor es que parecía.

Llegamos en Gladstone temprano por volta de 8:30 de la mañana y el centro de informaciones turísticas aún estaba cerrado. Decidimos dar una vuelta a pie para hacer hora, pero no venimos nada que nos llamara la atención. Había una montaña de minerales bien alta cerca del puerto, y una industria soltando un humo bien poluidora. La ciudad parecía parte de un suburbio de cualquier ciudad de Australia, y no notamos cualquier construcción que se destacara por una arquitectura más arrojada. De posesión de un mapa, salimos en auto para explorar otras partes de la ciudad. El centro es constituido por calles paralelas con el puerto en el frente y la calle principal es bonita, con edificios de 2 pisos pintados en colores alegres y con árboles en el frente. Del centro fuimos al puerto, donde varios navíos de gran porte estaban atracados cargando mineral. Sacamos algunas fotos y descubrimos que ya no había nada para hacer en Gladstone, por lo menos como turistas. Como aún era temprano, optamos por continuar viaje y talvez volver en otra oportunidad desde de que nos paguen dos mijones de dólares o más.

Cogemos la carretera de salida Norte en vez de retomar para Bruce Highway, decisión esa que nos haría economizar unos 40 kilómetros. Esa parte Norte de Gladstone es fea, prácticamente sólo con industrias de maquinarias pesadas de exportación de minerales y fábricas de generación de energía. En los dos lados de la carretera, un pantano dejaba la muestra un lodo oscuro a causa de la marea baja y que olía a gasóleo batido en la licuadora con huevo podrido. Finalmente cogemos la carretera que conecta con el Bruce Highway, sólo que la alegría duró poco. A pesar del carretera haber iniciado buena con límite de velocidad de 100 km/h, ella tiene un movimiento muy pesado de carretas, incluyendo carretas con remolques. Y encima tiene varios puntos donde la vía férrea cruza la carretera. En una cola hindú atrás de las carretas, nuestra velocidad no pasaba de 65 km/h, y no había un punto siquiera para sobrepasar. Aunque ultrapasara esa carreta, aún tendríamos unas otras 10 por el frente. Acabé teniendo que conformarme en seguir despacio que ni tortuga. De pronto para el mío espanto, todas las carretas entraron en una carretera lateral y nos quedamos felices como se tuviéramos ganado en la lotería. Gastamos todo el dinero en 10 minutos, pues inmediatamente en el frente tenía una pareja remolcando una Campervan enorme, y nuevamente haciendo 65 km/h. El sujeto era tan viejo que balanceaba para frente y para tras. La velocidad ía de los 45 a los 80 km/h pareciendo un ioio. Entramos en la Bruce Highway de nuevo atrás del viejo, pero inmediatamente conseguí sobrepasarlo. De ahí en delante todo se quedó bien y a pesar de no que haya nada de interesante para ser ver en la carretera, por lo menos sentíamos un gran alivio de haber salido de Gladstone.

Llegamos en Rockhampton a las 11 de la mañana y paramos para comer alguna cosa. Rockhampton es famosa por ser la capital Australiana de la Carne, o sea, allá se produce muy ganado de corte. Rockhampton también es muy bonita, mayor, y más interesante que Gladstone. Un río corta la ciudad, y muchos parques con muchos árboles balancean muy bien el visual con construcciones y centros comerciales de dibujo moderno y arrojado. El antiguo también tiene vez, como la Iglesia, una de las más bonitas que vi en Australia (foto en el tope de la pagina). Sin embargo, la ciudad tiene una leve olor de caca de vaca, pues es un tal de camión pasar lleno de filet mignon yendo pro abatedouro, que deja un olor peculiar en el aire. Si usted quisiera volcar vegetariano basta seguir un camión de cerca. El peor es que el olor parece que gruda en el estofamento y en las ropas, y por muchos kilómetros adelante, institivamente yo aún miraba la parte de bajo de mis legítimas sandalias havaianas, para ver se había pisado en una mierda de vaca.

Cruzamos el puente para la parte Norte y nos quedamos por un tiempo discutiendo se íbamos a parar en las famosas caviernas (The Caves) que se quedan 28 Km de Rockhampton. Como ya visitamos muchas grutas y caviernas antes, resolvemos no pagar los A$ 50 del ingreso, y seguir adelante. Rockhampton tiene una especie de balneario playero llamado Yeppon que se queda más o menos a 40 km para el litoral, pero resolvemos dejar para visitar en la vuelta. La carretera se quedó lenta y estrecha, mismo sin muchos autos, pero parece que aquel sería un día para probar mi paciencia, pues nuevamente me quedé preso atrás de camiones, caravans, y incluso de un tractor que alegremente hacia increíbles 30 km/h en una carretera llena de curvas. Pasé a tener odio de tractores. A título de curiosidad, mi Van tiene un motor de solamente 2000 cc, y eso quiere decir que no tengo aceleración y torque, principalmente en subidass. Nuestra Van llega a 130 km/h o más, pero yo tengo que estar en el plan o en una descendida para efectuar sobrepasagens seguras. Si usted me preguntara en cuántos segundos mi Van va de 0 hasta100 km por hora, mi respuesta sería: tres días, 8 horas, 59 segundos. Eso dicho, no es difícil imaginar el "pie en el saco" que esa parte de la carretera fue.

Paramos en una Gasolinera en medio de lo nada para aprovisionar. Tenía unos 3 coches parados. Tanto yo cuanto Celia fuimos al baño, y después cogemos la carretera nuevamente. Quince minutos después, Celia se vuelca para mí y dice:- Vuelta! No consigo hallar mis gafas, creo que se cayó en el suelo del baño. Volví hasta el puesto y ella buscó todo y no encontró. Fue en la gerencia preguntar si alguien tenía hallazgo y nada. Trastornamos la Van más una vez, bolsas, porta-guantes,  y nada. Comencé a recordar de los eventos antes de salir, y me acordé que inmediatamente que Celia salió del baño, entró una rubia con cara de quien esta viviendo del seguro social. No tuve dudas que ella vendo aquellas gafas oscuras "de la moda", de óptima calidad, y que costaron caro, embolsó el dicho. Lo que la rubia no sabía y que las gafas eran de grado, de forma que Celia pudiera revesar conmigo en el volante. En otras palabras, las gafas íam ser inútiles para la rubia. Acordé también que sólo un único coche aún estaba en el puesto en la hora que salimos, lo de la rubia. Sin más lo que hacer, volvemos hacia la carretera con Celia muy triste totalmente incorformada con la pérdida.

De saco lleno de Manejar  y putos de la vida con el episodio de las gafas, resolvemos parar en un lugar a la riba mar llamado Clairview. Tiene unas 50 casas, un Caravan Park, y es todo. La playa en frente es muy bonita y el ambiente en el Caravan Park muy interesante. Parecía un club de los de 60 años. En el bar del Caravan Park, todos estaban divirtiéndose, tanto hombres cuanto mujeres, muy bien humorados y de posesión de un vaso de cerveza en la mano. Resolvemos participar y decidimos pernoctar en el Caravan Park. Aún faltaban 120 Km para Sarina, y yo ya no tendría paciencia de dirigir de nuevo aquel día. Colocamos la mesa y sillas para fuera, abrí una cerveza, insultamos hasta la última generación de la rubia y pasamos el resto de la tarde disfrutando el sol que estaba delicioso. Como siempre acontece en Caravan Parks, uno de los vecinos comienzó una conversación. Ellos estaban viajando Australia hacia 1 año. La Caravan de ellos fue construida los años 80 y ellos nos invitaron para entrar. Descubrimos que la Caravan tenía muy más espacio y era bien mejor distribuida internamente que muchas de las modernas. Nos quedamos charlando con ellos que nos dieron muchas pistas de lugares para visitar y para dormir. Todas las pistas se probaron valiosas más adelante.

La noche se cayó después de uno por del sol muy bonito y el cielo se quedó totalmente estrellado. Además de la temperatura estar una delicia en los 24 grados, no tenía viento. Para la cena, cocinamos arroz con tomate, cebolla y pimentón para acompañar con un pez ahumado que habíamos traído de casa. El resultado fue un plato de restaurante, tan bueno que no sobró ni un grano para contar la historia.  Reposamos en la cama a las 8:30 de la noche. Yo fui dormir, mientras Celia resolvió ver un DVD en nuestro laptop, cuyo título tal vez haya sido "La Rubia de Gafas" .

Rockhampton, la tierra del toro. Cruzando el Trópico de Capricornio .

Flores en Caravan Park de Clairview. bonito vaso. La vía ferrea atrás del Caravan Park. 

Clairview hasta Bucasia beach – 250 km

La  noche pasada fue extraña, despertamos un monte de veces. Primero por un tren de minerales con una infinidad de vagones pasando a la cerca de 50 metros de nuestro sitio en el Caravan Park. El suelo temblaba como un terremoto. Allá por las 4 de la mañana, me desperté de nuevo con algo batiendo contra la Van. Salí del auto para ver lo que era y no llevé mucho tiempo para descubrir que la toalla que dejamos secando colgada en el espejo, estaba batiendo frenéticamente contra la puerta del auto. El viento estaba fuerte y el cielo no tan estrellado cuanto cuando fuimos dormir. La temperatura estaba muy más caliente que los días anteriores y el termometro marcaba 14 grados. Todo indicaba un cambio de tiempo. De cualquier forma volví prá cama y dormí de nuevo.

Despertamos con el sol  naciendo. Miré una luz roja en el horizonte y con la camera fui  fotografiar. El espectáculo del nacer del sol fue bonito, pues como habían algunas nubes balanceando en el cielo, el reflejo de los colores era variado. La marea estaba baja, colocando a la muestra las corales con agua en el centro y ellos también reflejaban luz. Volví para la Van para preparar el desayuno, y Celia estaba saliendo hacia el baño. Hablé sobre el nacer del Sol y ella fue allá conferir. Resolví hacer unos omelettes de queso y tomate, pues desperté con hambre. El viento aún estaba fuerte y preparamos la Van para partir. Nuestros vecinos también iban a zarpar, y combinamos de encontrar en el Caravan Park de Bucasia Beach, al norte de Mackay.

Salimos las 8:00 de la mañana y la carretera estaba bien vacía, de hecho, aprendemos que la mejor hora para coger la carretera en Australia es entre 6:00 y 10:00 de la mañana, pues sólo tiene camión, y ellos dirigen rápido. Después de eso, entran los "Grey Nomads" o sea, los aposentados que venden la casa y se quedan eternamente rodando Australia en trailers, usualmente en despreocupados 70 km por hora en carretera de 110. Pero ahora esa carretera estaba óptima, vacía, con excelente cobertura y cosas interesantes para ver. El viento fuerte de Sur, daba La Van un empujón a más, ahorrándonos gasolina y haciendo con que el auto viajara a 105 Km/h sin casi necesitar tocar en el acelerador. Los pocos vehículos que venimos eran casi 80% camiones, un 10% de autos, y un 10% de Caravans. Con el viento por tras, los camiones me dejaban a ver polvo y cuando yo tenía una Caravan por el frente, yo aún tenía bastante curso en el acelerador para pasarlos fácilmente. Esta sí es el tipo de carretera que da placer de dirigir.

Los 120 Km de Clairview hasta Sarina fueron hechos en poco más de una hora, y a las 9:30 de la mañana ya estavamos parados en el Tourist Information cogiendo mapas y informaçõs sobre la área. Aprovechamos para comprar un libro sobre los lugares donde se puede pernoctar de gracia en Australia con una Caravan o Campervan. Este libro cuesta A$ 49 y se hizo tan popular entre los "Grey Nomads", que dejó el autor rico. El coste del libro se paga con dos noches de camping gratis. Lo importante es que él listó en toda Australia, (y colocó en los mapas del libro) los lugares donde los ayuntamientos y gobiernos provinciales permiten pernoctar, pues no es em toda ciudad que los ayuntamientos permiten. Oficialmente en Australia sólo puede dormir en ar libre en tierras federales, que no son muchas, la no ser que usted quiera dormir en uno de los desiertos. Aún así parte de los desiertos son tierras Aborígenes. Sarina tiene prácticamente una única calle, que no es fea ni bonita. La ciudad tiene fuerte conexión con minería, tanto que una de las carreteras para Hay Point en el litoral volcó atracción turística. El motivo es que esa localidad posee la mayor estructura de cargamento de mineral en el mundo, con esteras que avanzan mar adentro por sobre un pier de hormigón hasta perderse de vista en el océano (la amplitud de mareas es gigantesca en el área). Se puede considerar esa facilidad una de las maravillas del mundo en términos de cosas construidas por el hombre. De Sarina también salen carreteras para dos otras bellas playas, Grasstree y Campwin Beach. Como el cielo estaba medio nublado, resolvemos dejar para visitarlas en otra oportunidad.

Seguimos para Mackay  y nuestros planes eran de entrar en la ciudad para conocerla pues nunca estuvimos antes. También queríamos fotografiar algunas construcciones en Art-Deco que ellos preservan por allá y son famosas. Cuando nos aproximamos del centro, paramos en una tienda del Tourist Information para coger mapas etc. Aún con el mapa, entramos medio que perdidos en la ciudad, y cuando paramos en una semáforo percibí que la temperatura del auto estaba muy alta. Lo que sucedió no da para creer. Yo simplemente no encontraba una única plaza para estacionar. Tenía auto para todos los lados y el tráfico era extremadamente lento debido a una infinidad de señales. El marcador de temperatura ya había arrinconado en el rojo, y aún después de entrar en calles secundarias, yo aún no había encontrado un lugar que cupiera cualquier cosa mayor que una motocicleta. Conductores comenzaron a bocinar atrás de mí, cosa que para un australiano hacer, es porque usted está haciendo mucha mierda en el tráfico.

Sin opción entré de cualquier modo en el patio de un garaje comercial y desconecté el motor. No pasó 3 minutos y la puerta del garaje abre con un auto queriendo salir. La luz del agua estaba roja en mi panel, y yo tenía que entrar al revés en la calle para el sujeto salir. Tardó un tiempo y yo estaba comenzando a quedarme nervioso, pues sabía que a cualquier momento mi auto iba hacer una cortina de humo, quebrar, coger fuego, o fundir el motor. Anduve unos dos cuadras entrando a la derecha e izquierda y nada de plazas. De pronto vi un aparcamiento de supermercado y entré. Tampoco tenía plaza. Hasta que vi una mujer saliendo con compras, y cuando ella llegó en el auto, yo me posicioné atrás cerrando la calle. Tenía un monte de coches atrás de mí, pero de allá yo no saíria ni muerto hasta entrar en la plaza de la mujer (sin piadas por favor).

Como no podía hacer nada  hasta el motor enfriar, resolvemos entrar en el supermercado y reponer nuestro stock de comida. Aproveché para indagar sobre un mecánico por cerca. Cuando volvemos el coche estaba tibio, y ya dio para abrir el radiador. El dicho estaba completamente vacío. Cogí unas botellas de plástico y llené hasta la boca. Enseguida, me acosté debajo del coche para ver donde estaba la fuga. Nada, ni una gota. Inspeccioné las mangueras, correa del motor, y todo estaba en perfecto estado. Liguei el motor y esperé, y en cinco minutos la temperatura volvió al normal. Desconecté y me metí bajo el coche nuevamente. Pero una vez más, nada goteaba. Intrigado, pero de bagus llenos de todo que aconteció, resolví seguir para Bucasia Beach, y largar ese centro urbano extraño de Mackay que parece tener 850 mil autos para 85 mil habitantes y 30 plazas.

Bucasia Beach se queda  20 km al Norte de Mackay, que fueron hechos sin problemas a pesar de yo no sacar el ojo de la temperatura, que ahora estaba más normal que nunca. Llegamos en el Caravan Park donde habíamos combinado con nuestros amigos de pernoctar y tuvimos un susto. A$ 31 por pernocte. Era el más caro hasta entonces, pues hemos pagado entre A$ 20 y A$ 25. La dueña dijo que el precio era debido a alta temporada, a causa de las vacaciones escolares. Finalmente, preguntamos por un descuento o se había otro Caravan Park en las imediaciones, y la respuesta para ambas preguntas fue no. Resolvemos quedarse y tuvimos una agradable y otra desagradable sorpresa cuando llegamos en el "site". La agradable es que el "site" era literalmente de frente para el mar, prácticamente en la arena, y la desagradable, es que él era exprimido entre uno árbol y una familia acampando. Llegué a pensar en pedir para cambiar, pero inmediatamente llegaron periquitos y patos para entretener, y la familia al lado se mostró bastante simpática.

Armamos la mesa y dejamos todo listo para la cena. Nuestros amigos llegaron, y contamos lo que aconteció en Mackay. Sin que se queden impresionados, él contó que una vez también penó para estacionar allá, y peor aún, él estaba remolcando la Caravan que necesita del espacio de 3 autos para estacionar. Ahora él ya no entra en la ciudad y viene por la carretera del contorno. Pensé en la situación de él, e inmediatamente me sentí mejor. Abrí una cerveza, cogí la camera, y fui dar una vuelta en la playa. El lugar es interesante, pero nada que justifique el tanto que hacen sobre la playa. Tal vez porque la marea estuviera muy baja, exponiendo un banco de arena enorme con algunos barcos en el seco. El cielo también estaba un poco nublado, pero parecía que el tiempo iba a abrir. Quité algunas fotos y enseguida fui tomar un baño. Percibimos que algunas familias en el Caravan park andaban con los niños yendo hacia escuela de uniforme, y ellos contaron que estaban esperando alguna propiedad quedarse vacía para que vivan en Mackay. Debido a la minería cerca, había gran falta de residencias para alquilar. Después hice una nueva inspecciona en el auto intentando adivinar lo que había acontecido, pero el misterio del agua desaparecida continuó. El radiador continuaba lleno hasta la boca. Conecté la energía eléctrica y la vida se quedo buena nuevamiente.

Cuando escureció fui hacer la cena. Hice un carré de cerdo bien flaco, frío en dos gotas de aceite, acompañado de arroz, patatas y crema de espinaca. Más una vez la comida estaba una delicia. Conecté el Laptop y conecté la tarjeta de la TELE, felizmente tenía recepción en el área. Venimos las últimas noticias de Australia y del mundo, y el reporter del tiempo dio previsión de lluvias para el día siguiente. Todo lo que nosotros queríamos es que ellos estuvieran engañados.

Foto panorama de Bucasia Beach en la marea baja

Bucasia Beach hasta Townsville – 450 km

La meteorología acertó y amaneció nublado, pero sin lluvias. Fuimos dar una caminata en la playa antes del desayuno y además de un poco frío ventava un poco. La playa estaba fea sin sol y en la vuelta mirando hacia el Sur, daba para ver que venía lluvia por ahí. Las nubes estaban siniestras. Hice un sandwich de queso y jamón en la chapa y comemos con jugo de manga. Di otro vistazo para el cielo en la dirección Norte y teníamuchos agujeros azules. Así arreglamos la Van para la carretera y pasamos en la Caravan de nuestros amigos para dar adios. Nuestra idea era de ir para lo Cape Hillsborough, 30 Km más al Norte, exactamente donde yo tenía visto el cielo abierto. Ese lugar es un parque nacional y es muy bien recomendado. Dijeron ser uno de los más bonitos en esa costa, donde inclusive se encuentra Canguros en la playa.

Aprovisionamos el auto pero pagando A$ 1,25 por litro, precio que ha subido desde que salimos de Gold Coast. En la verdad, el correcto sería A$ 1,31 pero pagué ese precio porque escogí colocar el nuevo combustible que Australia esta intentando introducir, llamado "A10", porque contiene un 10% de alcohol en la gasolina. Ya pregunté para algunas personas porque no gustan de el A10, y ellos siempre hablan que es menos contaminador del ambiente, pero que estropea el coche. Australiano es medio que oveja, cuando alguien habla alguna cosa todo el mundo sigue de ojos vendados. Lo A10 está siendo vendido de entrada en el nordeste de Australia, por el simple hecho de ser el área de la caña de azúcar. Se dirige centenares de km solamente con plantación de caña en los dos lados de la carretera. De la caña hacen azúcar y Ron, pero aún no aprendieron a hacer la cachaça brasileña. Después del puesto el cielo abrió y aún andamos unos 10 minutos con tiempo bueno, más inmediatamente el dicho cerró de nuevo.

De Bucasia para irse para el Norte, tiene que volver para Mackay. En el entroncamento de la carretera del contorno, tenía un moderno y nuevo centro comercial. Resolvemos parar para comprar mantinimientos, pues sabíamos que allá en el Cabo, no tiene nada la no ser una pequeña venta. Celia aprovechó para ir en el Internet Café verificar nuestros emails, mientras yo me quedé en el auto escuchando el radio para saber más sobre el tiempo en los próximos días. El locutor de la radio dijo..."I don't believe this is Mackay, 3 consecutive days of rain !" Como él, yo tampoco creía que venían 3 días de lluvias adelante, y fui en internet mirar un mapa del satélite GOES, que nunca mente. Y no mintió! Tenía una nube gigante que venía desde el norte de Australia y cubría prácticamente todo el nordeste del estado de Queensland. La única cosa que conseguí pronunciar fue..."Celia estamos fodidos!" Aún en el aparcamiento del centro comercial, y de bajo de una cobertura de acero, el cielo se cayó sobre nosotros. No daba ni para escuchar el radio, tal el ruido que la lluvia hacía en la chapa. Teníamos que tomar una decisión...

Celia llegó la conclusión que se fossemos hasta el Cabo, sólo iríamos a ver los canguros en la playa usando capa y guarda-lluvia, por conseguinte, el mejor sería subir para el Norte y ganar tiempo de carretera. Feliz de la vida que mi mujer después de 25 años aún razona, mi gustó la decisión. Quince minutos después ya estábamos en la Bruce Highway con destino hasta....no tenemos la menor idea. Los planes de viaje se fueron, y ahora vamos para lo que venga. El tipo de lluvia dejaba claro que había venido para quedarse. No era fuerte ni débil, pero sí de una constancia impresionante, perecida con a de la ducha allá de casa. La carretera estaba buena, a pesar de bien mojada, y me pareció que todo el mundo andaba con la mente en seguridad, pues nadie pasaba de 90 km/h y habían muchos autos y camiones, todos respetuosamente en cola, trafegando sin sobrepasar y manteniendo distancia unos de los otros. Ni parecía con aquelles autos Australianos que hacen mierda en su frente, o andan tan cerca, que parecen que van a pasar por encima a cualquier momento.

La única cosa que me incomodaba era que nosotros estavamos llegando en una de las más bonitas e interesante partes de Australia, y sin embargo, estábamos pasando directo. Hasta ahora nuestro bote inflable continuaba que ni vieja de 90 años, arrugado y marchito en la maleta, y el indigesto motor de 5 HP aún no dio ni un pedo siquiera. Y así pasamos directo por Proserpine, las Whitsundays, que es un conjunto de 74 islas, y cuya playa principal Arlie Beach, es famosa mundialmente por los agitos nocturnos, bares, restaurantes, además de los increíbles paseos de barco. Pasamos también Bowen, otro lugar imperdible en lo cuál ya habíamos pernoctado en el primer viaje y hallamos lindo. Continuamos en la carretera bajo lluvia, sólo parando en los Tourist Information para recolectar folletos de atracciones turísticas. Llenamos una caja de cartón de folletos y hasta cartas náuticas conseguimos "di gratis". Hicimos una merienda en la Van, y como no me sentía cansado de manejar, continuamos Norte.

Estábamos ahora cerca de la ciudad de Ayr, y para nuestro deleite la lluvia paró y la carretera secó, más aún continuaba nublado. Estábamos planeando pernoctar en Ayr, pero allá no tiene nada de interesante y como eran 3:30 de la tarde y faltaban sólo 88 Km para Townsville, pregunté para Celia,"¿Y que hacemos? y ella respondió: podemos estirar hasta Townsville". Con la carretera seca, dio para volver a los 110 km/h y íbamos progresando muy bien. El cielo abrió y el Sol iluminó el asfalto. Pero la alegría duró poco. Me quedé preso atrás de unas 3 Caravans muy lentas que desarrollaban la intrépida velocidad de 60 Km/h. La carretera estaba bien movida en los dos sentidos, llena de curvas, lo que hacía de cualquier tentativa de sobrepasagen una cosa extremadamente peligrosa y burra. Y el peor, Townsville no llegaba nuuunnca! El Tourist Information se queda 5 Km antes de la ciudad aún en la carretera, y allá paramos para saber sobre las acomodaciones disponibles. Como todo en la Van estaba un poco húmedo, pensamos en variar un poco e ir a dormir en un hotel, pero el precio inmediatamente nos convenció el contrario. Tenía uno Caravan Park cerca del centro por A$ 20 la noche, contra A$ 90 del hotel más barato.

Llegamos en lo Caravan Park y la recepción estaba cerrada. Esperamos unos 15 minutos y nada. Una buena alma vino en nuestro socorro y fue recoger el responsable. El sujeto nos dijo que no tenía “Powered Sites” que son los espacios que siempre usamos, con energía eléctrica y agua encanada, además de una plataforma donde se puede armar mesa y sillas sin se afundar en el suelo. Cuando él miró para mi cara, creo que se quedó con pena (o miedo) y arregló un lugar con todo que teníamos derecho, sólo que bien al lado de la cocina comunitaria del Caravan Park. Acepté casi de rodillas dando gracias al cielos pues yo sólo sairía de allí en caso de Tsunami. Aún con unos coqueros muy altos, cargados de coco bien encima de nosotros, allí nos quedamos. Aquí vale una nota que en Australia muere más gente por caída de coco en la cabeza que en ataques de tiburón, culebras venenosas, arañas, aguas-vivas y cocodrilos, todo junto. Pero como iríamos a dormir dentro del auto, y auto no muere de coco en la lata, entonces no pensamos más, pero buscamos quedarse fuera de la mira de aquellas jugosas cosas redondas.

Celia había comprado carne picada y una ensalada lista en el supermercado para la cena. Hicimos unos hamburgers en la chapa y comemos con la ensalada. Después, fuimos hasta la recepción saber sobre acomodación en Magnetic Island, una Isla frente a Townsville donde estuvimos antes y que en nuestra opinión es uno de los lugares más espectaculares y exquisitos de Australia. El cielo estaba aún nublado pero con algunas estrellas, y por lo lo que escuchamos, los próximos días sería buenos con alguna lluvia ocasional. Conseguimos reservar para el día siguiente un "Powered Site" en el mismo lugar que estuvimos antes en la Magnetic Island por A$ 25 la noche. También reservamos la balsa que llevaría el auto hasta la isla por A$ 145. Venimos algo de Tv y fuimos dormir unas 9 de la noche.

Townsville hasta Magnetic Island – 10 milhas

Soñé que estaba en la carretera y en mi frente tenía un tanque de guerra andando a 30 km/h. Toda vez que yo intentaba sobrepasar él volcaba el cañón y tiraba coco en mí. Con certeza las caravans lentas, el coquero encima de nosotros, y las carretas del ejército cargando tanques que venimos en la carretera, embolaran mi cabeza. De cualquier forma dormimos bien y nos despertamos bien dispuestos. Comemos un sanduwch de queso con banana con el resto del jugo de manga y preparamos para partir. Teníamos que estar a las 9:00 en el local de donde el ferry sale para la Magnetic Island. Ya sabíamos que el ferry de vehículos sale del otro lado del río, pero aún con un mapa nos perdemos algunas veces por falta de señalización en el área portuaria de Townsville. De cualquier forma, no tardamos para encontrar el local, y llegamos en tiempo de embarcar. El día estaba nublado más parecía que iría mejorar.

Habían solo 4 autos para hacer la travesía con nosotros y la balsa lleva cerca de 45 minutos para completar las 10 millas náuticas que separan la Magnetic Island del continente. El nombre Magnetic, viene de la época que el intrépido Capitán Cook (aquel que habló la célebre frase..." Popo de borracho no tiene dueño") al pasar al ancho de la isla, vio que la brújula de bordo se quedó completamente loca, y creyó que la isla tenía que puedas magnéticos. Hoy se quedó probado que era verdad, no en el sentido de campos magnéticos, pero a causa de las bellezas naturales y de las playas que son mui lindas, cuasi un magnecto para los ojos.

Después que la balsa salió el cielo abrió un poco e iluminó la Castle Hill, montaña símbolo de Townsville. En la balsa, mientras todos tomaban café y leían periódicos en la pequeño comedor, nosotros fuimos para a azotea panorámica. No tenía nadie allá, tal vez por el viento aún un poco frío. De lejos, la Magnetic Island se mostraba con una nube negra posada encima y todo que queríamos era que alguien soplara aquellas nubes para lejos. A lo que nos aproximemos de la isla, venimos que la dicha continúa la misma, excepto que cambiaron el lugar que la balsa arribaba para una nueva terminal, y ahora tiene un complejo de edificios bajos simplemente horribles. Me quedé pensando como permitieron aquello, pero mis pensamientos fueron interrumpidos por los auto-hablantes solicitando a la todos los conductores que regresaran a sus vehículos.

Llegamos y cogemos la única carretera que existe en la isla. La dicha tiene 19 km de extensión y es una carretera angosta que va exprimiéndose en curvas monte arriba y monte abajo. Cada curva surge una nueva ensenada, cada cual con una playa de quitar el aliento. Un tercio del área de la Magnetic island es clasificada como área urbana y el restante Parque Nacional. Fuimos directo para el lugar que reservamos y supimos que el mismo había cambiado de dueño. De Geoff's Place cambió para Koala Sanctuary. No reconocí la entrada, pues hubieron construido una marquesina alta con velas de barco decorando y haciendo sombra en el frente del restaurante y bar. Antiguamente ese lugar era siempre plagado de galera del mundo todo, y todos los días tenía un tema-noche, por ejemplo, noche havaiana, donde platos y drinks eran típicos del lugar y las personas se vestían de acuerdo. Pero de esa vez no tenía mucha gente allá y acabaron con las noches tematicas.

Contamos unas 30 personas y era sólo. Llevando en cuenta que el lugar tiene unas veinte cabinas para hasta cuatro personas cada, cuartos para mochileros, sites para Caravans y Canpervans y una vasta área para acampar, el lugar estaba prácticamente desierto. Escogemos un site bien espacioso, cimentado, y bien nivelado, finalmente iríamos pasar unos 4 días en la isla. Por la primera vez en ese viaje no iríamos a coger carretera el día siguiente. Resolvemos probar el toldo y el montaje fue muy más fácil que pensamos. Inmediatamente que acabamos, cayó un diluvio. Llovió muy fuerte mismo y yo comencé a reír. Ríe de la suerte en haber acabado el toldo dos minutos antes de la lluvia y también por la alegría de ver mi teoría funcionando. El toldo en forma de tejado con el auto debajo, prohibiría el viento y la lluvia que vinieran por los lados. Dio correcto y nos quedamos nosotros y el interior del coche, completamente secos. Aún con el diluvio a solamiente uno metro de nosotros, el agua no salpicaba para dentro.

Pasamos el resto del día relajando y vendo la lluvia caerse . El olor de tierra mojada impregnaba el ambiente. El barullo de la lluvia cayendo en la mata era hubiste debido calmante, y por increíble que parezca estabámos disfrutamos mucho esa lluvia, principalmente en un lugar como ese. De pronto escucho un trueno distante, cuyo barullo fue aumentando de intensidad hasta hacerse insoportable. Parecía un avión, pero nunca en mi vida escuché algo tan alto. El suelo literalmente temblaba. Miré hacia el cielo y no vi nada. Hasta que de pronto salen de las nubes cuatro Cazas F-16 de la fuerza aérea australiana, volando en formación. Ellos volavan a cerca de 100 metros de altura, con los trenes de aterrizaje rebajados listos para posar en la base de Townsville. Esos cazas ni necesitan de misiles, pues matan cualquier uno de 'tímpanite aguda" sólo con el ruído que hacen. Y no fue sólo la gente que se asustó. Unos cinco periquitos vinieron para bajo del toldo y resolvieron quedarse por allá. Hay un posado encima de la tela de mi Laptop, conforme la foto arriba. 

Cuando dio 6 de la tarde y ya oscurecía, resolvemos ir a hacer una social en el bar y restaurante del lugar. Yo pedí una cerveza helada y Celia un refrigerante de limón. Pedimos también papas fritas para beliscar y nos quedamos de charla con personas que estaban allá. Yo iba a pedir el segunda cerveza cuando Celia habló: "- Roger, tiene cerveza en el auto, deja prá tomar allá. Aquí ellos están cobrando $ 4 cada una". Inmediatamente entendí porque ya no tenía mas personas jovenes en el lugar, pues el precio normal de una verveza en Australia es $ 2,50, o sea, ellos estaban cobrando casi el doble. Resolvemos volver para la Van y comer y beber por allá. Un Possum, marzupial nocturno, que tiene en abundancia en Australia, veo para coger las cáscaras de nuestra mandarina de postre. Los Possums poseen un olfato extraordinario y son capaces de sentir olor de comida dentro de botes de vidrio tapados. Ellos se aproximan de los humanos sin miedo principalmente en el Caravan Park, donde ya están acostumbrados con las personas.

La lluvia aún caía cuando nos acostamos y fuimos asistir al informativo y al reporter del tiempo. Para mañana, la previsión era de tiempo bueno con mucho Sol, pero nublando al final de la tarde. Satisfechos con la buena noticia, aún asistimos un DVD antes de dormir.

Magnetic Island, primero día

La lluvia paró completamente, pero se quedó un viento fuerte de ráfagas que me hizo despertarse de madrugada para socorrer el toldo, que quería retornar a la tierra firme por cuenta propia. Dos prendadores con respectivas cuerdas se soltaron y el toldo balanceaba frenéticamente haciendo un ruído infernal. Con un martillo y prendadores más largos, fijé el dicho de forma que se volara iría que haya que llevar la isla junto. Enseguida volví hacia cama y dormí.

Nos despertamos con el día radiando y aún ventaba fuerte, pero casi no había más nubes en el cielo. Cuando miré hacia la mesa, tomé un susto. Possums cagaron encima del sagrado lugar en que comemos, además del suelo alrededor. No entendí esa venganza, pues habíamos lavado la mesa con detergente y no dejamos ninguna comida fuera, ni un salero siquiera. Lavamos la cagada y ya íbamos a cocinar unos huevos cuando descubrimos que el gas había acabado. Era imposible, pues me acuerdo que en Townsville lo tubo aún estaba por la mitad y debería durar más unos 7 días cocinando 2 veces por día. Fui examinar el fogón de cerca y vi que la capa de plástico estaba toda arañada, y el pino de seguridad armado para bajo. Realmente era difícil creer que un mazurpial haya intentado calentar la comida de él en mi fogón, pues se tienen que empujar el pino para la izquierda y después para bajo, en "L". En otras palabras, el Possum intentó de todo para abrir el fogón y en la tentativa abrió el gas. Todo eso a causa del olor de pecho de pollo que Celia hizo en la noche pasada. Bien, resolvemos no dejar de ahora en adelante más nada de fuera y durante a la noche la mesa se quedaría tumbada de lado. Vaya cagar en el mato su Possum, en mi mesa no! 

Paseamos en Horseshoe Bay (o Bahía de la Herradura para los íntimos), la playa que se queda a menos de 100 metros del local en que estábamos. Esa playa es una de las más populares de la "Maggie", como los locales llaman la isla, pues es muy abrigada de los vientos y completamente sin ondas. Por eso, devotos de deportes acuáticos como jet ski, ski acuático, vela, kayaks, y muchos otros adoran mostrarse en esa playa. Aproveché para examinar la rampa de lanzamiento de barcos para el estreno de nuestro inflable, que se daría tan inmediatamente el viento calmara. No tendríamos problemas en obstruir la rampa enquanto infláramos el barco, pues en ambas laterales había buena cantidad de arena sin piedras que pudieran taladrar nuestra intrépida embarcación.

Andamos por la calle riba mar que fue enteramente renovada y se quedó tan bonita que no da gana de salir de allá. Baños, bancos, mesas, y locales para hacerse un assado en la chapa, todos públicos, fueron pintados por estudiantes de artes con colores vivos y temas marinos como peces y corales. Entramos en el pequeño mercado en la esquina, y el dicho tenía absolutamente todo que se encuentra en un supermercado de porte, claro que sólo algo de cada ítem, sin variedad de marcas, más tenía hasta pan francés caliente, cosa rara de encontrarse en muchas ciudades de Australia. Compramos pan queso y leche sabor fresa y fuimos para una de las mesas en la playa para tomar nuestro desayuno. El paisaje era bucólico y el sol saliendo de tras de las montañas daba un colorido rojizo todo especial al lugar. La tranquilidad era total y la gente comía sin dar una palabra, sólo observando aquel extraordinario paisaje. Ponderamos en montar el barco más tarde, pero ambos concordamos que estábamos más para caminar que ir hacia el mar, pues aún estaba un poco frío y ventando, y por las horas que pasamos sentados en el auto en las carreteras, precisávamos de una atividad física para mantener la forma. Decidimos hacer lo camino del Forte.

Volvemos al Camping y a las 10 horas salimos a pie en una jornada de 12 kilómetros ida y vuelta hasta las ruinas de una fortificación de la Segunda Guerra Mundial. Primero andamos en el plan, por la única carretera de la isla hasta llegar en el acceso, y después entramos en la trilla que tiene cerca de 2 metros de anchura con eucaliptos y otros árboles en los dos lados. A causa de los Eucaliptos, cerca de 200 Koalas viven sueltas por allá y es posible verlas de cerca desde que se vaya en la hora correcta, o sea, después de las 3 de la tarde cuando se despiertan, pues pasan cerca de 20 horas por día durmiendo. Cuando se despiertan todo lo que hacen es comer, tener relaciones sexuales, y volver a dormir (no necesariamente en esa orden). 

La hoja de Eucalipto es tóxica  y hace con que las Koalas quedan adormiladas. Incluso periquitos en época de sequía comen la planta a causa de la humedad. Ellos se quedan intoxicados y acaban durmiendo en la rama cayendo duros en el suelo. Se quedan completamente anestesiados. Algunos quiebran patas y alas, y otros mueren. Es fácil saber se tiene una Koala por cerca bastando observar el tronco de los árboles. Si estuviera todo arañado, es porque ellas están allá encima en alguna rama. Algunas veces hacen caca en la trilla, denunciando la presencia en el área. Pero de esa vez por la hora que fuimos no venimos ninguna. Sete años atrás fuimos en la hora correcta y venimos 4 Koalas en lo parque.

La trilla del Fuerte es histórica porque en la Segunda Guerra Japón intentó invadir Australia y Townsville era estratégica para tal. Por eso contruíran en el tope de un monte de la isla una fortaleza, compuesta de una torre de observación, otra de comunicaciones, cañones y batirías antiaéreas. A causa de la geología de  Maggie ser toda pedregosa, contruíran las cosas camufladas entre piedras gigantescas de forma que si el ataque fuera por mar, jamás podrían destruir los cañones debido a protección natural. La trilla es bastante ardua, y algunas veces tiene que parar para retomar el aliento. En esas paradas el silencio es total y se puede escuchar y ver varias especies de pájaros a cerca, y sonidos de mui lejos. La trilha es un poco cansativa pero no tanto para los que tiene una buena forma física, pues parase muchas vezes para apreciar muchos puntos con fantasticas belezas naturales.

 Durante el trayecto, trillas auxiliares salen de la principal y van a dar en el paiol de pólvora, en la enfermería, en la cantina etc, pero de la mayoría de esas instalaciones sólo sobró una base y más nada. El puesto de Observación se queda en el tope de la colina, encima de piedras enormes y para llegarse allá se sube en zigzag por dentro de la mata en una trilla ultra ardua. De tiempo en tiempo abre una brecha en la mata y es possible contemplar el panorama. Es muy importante no salir de la trilla, pues existen culebras venenosas principalmente la Dead Addler, una prima de la cascavél que se esconde bajo hojas muertas en el suelo. Dentro de la trilla no tiene problemas. Allá de encima del puesto de observación se ha visión de casi 360 grados y la casamata construida de hormigón con paredes bien gruesas es constituida de dos pisos, lo de encima para vigila, y lo de bajo para cama, comida y armamento. Todas las construcciones que allá se encuentran fueron erguidas entre 1942 y 1944.

Vista del puesto de observación - Panorama de 5 fotos enmendadas

Regresamos al Caravan Park alrededor de las 3 de la tarde. Nuestros pies estaban pidiendo help. El kilómetro final hicimos casi arrastrándonos y se hubiera pasado un auto, el dedo había subido, pero el único que pasó estaba lleno de gente. Celia se quedó con ampollas en los pies y yo con los talones que ya no conseguían arrinconar en el suelo. Realmente es muy importante usar el calzado adecuado para andar largas distancias o entonces el resultado es ese. Abrí uno cerveza estupidamente helada que descendió que ni aquellas piedras gigantes rodando colina abajo. Un Suizo naturalizado Australiano que administra la parte de Camping y vive en un trailer a nuestro lado, vino a preguntar como fue nuestro paseo. Una de las cosas interesantes que él contó (y que no sabíamos), dice respeto el nombre "Koala", en Aborigene significa "sin agua", o sea, el animal se llama Koala porque jamás bebe agua y retira lo que necesita de la humedad contenida en las hojas del Eucalipto.

Cuatro y media de la tarde en el Caravan Park es hora de alimentar los periquitos y eso acontece diariamente. Una persona viene con una bacía contiendo pan con harina y agua y pone en el suelo. Los periquitos vuelan directo encima, haciendo una verdadera algazara. La cantidad de periquitos gritando para defender la comida es enorme y llega a doler los tímpanos por los gritos agudos que dan. Las personas meten las manos en la bacia, cogen algo de comida, y inmediatamente los bichos están posando en todas las partes de su cuerpo. Las uñas son afiladas y tuve mi calvo debidamente cortada al punto de sangrar. Uno de ellos iba resbalando por mía cabecilla y trabó las patas en mi ceja, apretando fuerte. Sangró también y coloqué el sombrero. Turistas de todas las partes de la isla viene a ver el espectáculo que realmente es un show de colores.

La noche se cayó y estábamos muriendo de hambre pero cansados para cocinar, y por eso fuimos a lo restaurante del Camping. Ellos anunciaban espcial del día que era una Pizza por A$ 6 y pedimos dos, de tanto hambre que estábamos. Aquello era todo menos pizza. A pesar de ser redonda, no tenía queso encima o se tenía, dieron pros periquitos antes. Sólo comemos salsa de tomate y pocos otros ingredientes. Volvemos para la Van a las 8:30 de la noche y fuimos directo dormir. El día había sido de aquellos que se puede llamar de perfecto si no fuera la pizza, pero todo bien. Probablemente mañana iremos a inaugurar el barco. El cielo está completamente estrellado.

Piedras gigantes esconden el local de los cañones además de que hagan una barrera natural de protección. Los cañones rodaban en un raíl circular y eran fijados en una base en el centro del círculo y fueron removidos al término de la guerra. Vista de la azotea en el puesto de comunicación.

De dentro del puesto de observación se avista cualquier cosa que se aproxime de la bahía. Las paredes tiene 50 cm de puro hormigón.

Soldada Celia prestando continencia al General Roger en el puesto de observación.

El puesto de observación visto del puesto de comunicación.

Magnetic Island, segundo día

Amaneció nublado y eso me dejó desolado, pues hoy sería el día del estreno del bote inflable, pero del modo que el tiempo está feo y encima con ese viento, vamos a tener que aplazar. Tomamos un desayuno reforzado con cereal, banana, mandarinas, y todo más que tiníamos derecho. Los Possums ya no incomodaron y nos quedamos a mantener la estrategia de la mesa volcada de lado. Por lo menos tenía una cosa de bueno, no estaba lloviendo. Hoy completó la primera semana de viaje, y llamamos a casa para saber si los "ya creados" (hijos grandes) estaban bien o se necesitaban de alguna cosa. Todo sin problemas. Fuimos en lo Internet Café del Caravan Park para los emails, y aprovechamos para ver el mapa de satélite sobre el tiempo. Era mal. Nuevamente una nube gigante de más de 3000 km de largura por 500 km de anchura cubría todo a nuestro alrededor. La nube cobría desde Cooktown hasta Bundaberg. Con certeza no iríamos a ver la cara del sol por mucho tiempo.

El comentario en el Camping. Nuestro vecino Suicio dijo que vive allá hace 8 años y nunca vio tanto frío y tiempo ruin cuanto en ese invierno. Él trajo una tabla de lluvias de cada mes en los últimos 5 años, y ese mes había llovido el doble de lo que cualquier otro. Muchas personas arreglaron las cosas para ir aunque y el camping se quedó con mitad de la ocupación. De cualquier forma, vuelve y media el sol se mostrava por de entre las nubes y resolvemos ir a pescar en la Picnic Bay. Siete años atrás, cogemos un monte de peces a punto de casi llenar un balde. Fuimos bien despacio por la carretera apreciando el paisaje, y revendo las playas que estuvimos antes. Todas son muy hermosas, mismo en un día sin mucha luz como ese.

Llegando en Picnic Bay, fuimos preparar el material de pesca y comprar cebo en una pequeña tienda de pesca. Preguntamos al dueño se andaban pescando muchos peces, y él respondió que no. Dijo que el agua del mar cerca de la playa se queda más dulce, y los peces se alejan de la playa. Andamos toda la extensión del pier y habían 5 personas pescando. Pasé mirando dentro de los baldes de los intrépidos pescadores y no tenía nada digno además de una cocoróca u otra, que aquí llaman de Bream. Fuimos para el lado izquierdo del pier, y en vuelta de un pilar tenía un cardumen de Hering, que como sardina, son deliciosos pasados en la harina, y fritos con espina y todo. Intercambié el anzuelo por una garatéia para con movimientos bruscos de bajo para encima, yo intentar fisgarlos. Ya teníamos cojo 2 Herings, cuando me llega un garoto bien gordo, y juega una rede cerca del lugar que pescábamos. Reclamé y él pidió disculpas, pero los peces desaparecieron. Comencé a tener ganas de empujar el gordito en la agua, pero como podríamos ser acusados de gordocídio magnético, resolvemos ir aunque (a pesar de que hundir él no iría, porque sé que grasa boya y era lo que no faltaba en él).

Fuimos andar un poco por el pequeño centro comercial de la Picnic Bay pero inmediatamente después Celia pidió para volver, porque las ampollas en el pie estaban incomodando mucho. Un un sujeto que encontramos y que opera un tour en la isla en un jipe lumosine, dijo que tenía visado dos Koalas justo delante de la escuela allí cerca. Fuimos allá conferir. Si tenía se cayeron de la rama, pues sólo venimos pajaritos. Picnic Bay es la última playa que la carretera llega en la isla, y de allá tense que volver. Así hicimos todo el camino de vuelta bien despacio apreciando el paisaje. La isla es constituida de una sucesión de ensenadas, siendo que Nelly Bay que es la villa más importante, tiene un pequeño centro comercial, incluyendo una bomba de gasolina además de algunas calles residenciales para dentro. La mayoría de los habitantes trabaja en Townsville, pues son solamente 20 minutos en el ferry de pasajeros.

En lo camino para Radical Bay (otra playa) y tenían dos caras preparándose para bucear en las corales además de una pareja pescando. Radical Bay se queda dentro del parque marino, y no se puede pescar allá. De cualquier forma no estábamos afín de dar una de policía, y dejamos la pareja en paz (pero la mayoría de los Australianos iría con certeza reclamar con ellos). Fuimos caminar descalzos en la playa, así las ampollas de la Celia ya no gritarían. Habían muchas ramas secos en la arena, pero vi una cosa que me interesó mucho más. Habían centenares de "piedra pomes", aquellas piedras que flotan en el agua, y no creí en encontrarlas allá. La historia es la siguiente: Hay un año atrás, un volcán submarino entró en erupción cerca de las Islas Fiji, y de la nada surgió una isla en medio del mar. Unos Australianos que pasaban por cerca en un velero presenciaron todo el ocurrido. Ellos fotografiaron todo, inclusive el mar quedándose sólido de tanta Piedra Pomes flotando, y que se extendían hasta donde la vista pudiera alcanzar. Delante de mí en las arenas de la playa de Radical Bay, estaba un buen lote de esas piedras.Ellas llevaron más de un año flotando en el océano hasta llegar en Australia, y el olor fuerte de azufre aún estaba presente. Recolectamos las mejores como souvenir, pues representan la formación de la isla más joven del planeta. Por el cierto no podríamos cogerlas ya que estábamos en un parque nacional, pero creí que no iba a tener problema, porque en la verdad aquellas piedras son alienígenas a la isla, y podría contaminar con azufre. Por lo menos esa sería la disculpa que iríamos a dar al Ranger si él apareciera (que se quiera saber más sobre el episodio del velero, y ver fotos del mar cubierto de piedra pomes clique aqui). 

Cuando volvemos al Camping  pasamos el restante de la tarde, haciendo algunas tareas que estábamos debiendo, como por ejemplo, actualizar en el ordenador ese website. Claro que si el vecino Suicio gente buena, no viniera cada 10 minutos estirar charla, mandando mi concentración para la luna. Había también unos periquitos que resolvieron pousar en la tela del ordenador. Las zarpas afiladas pueden hacer un buen estrago en la tela, y con un tapa delicado, insinué que él fuera a buscar la multitud de él. Por certo el trabajo no fue productivo. Para la cena hicimos un "pez tempura" que compramos en el supermercado acompañado por col flor, brécol, zanahoria y patatas. Más una vez estaba a la nivel de restaurante. Venimos un DVD y fuimos dormir.

Panorama de 2 fotos enmendadas - Radical Bay

Magnetic Island, tercero día

Si usted tiene interés en saber sobre una conversación muy interesante que rodó en el Caravan Park. El octavo día llovió el o día entero y prácticamente no salimos del local y ni quitamos fotos. Pasamos la tarde toda conversando con el vecino Suizo bajo nuestro toldo, y el asunto varió para la Isla vecina llamada Palm Island, una reserva Aborigen. El contenido de la conversación es bastante polémico, casi un tabú, y no sabemos lo cuánto de verdad tiene. De cualquier forma vamos a reproducir más o menos lo que fue conversado. El asunto comenzó con una observación de nuestra parte de que no habíamos hasta el momento visado muchos Aborígenes en las ciudad en que pasamos. En el viaje anterior venimos muchos, pero en esa, hasta ahora sólo dos.

-¿ Donde están ellos? Pregunté.
"Están muriendo...", respondió el Suizo
- ¿Pero muriendo de que?
¡"De bebidas y depresión!"
- ¿Pero porqué? Si el Gobierno Australiano destina millones de dólares anualmente para hacer con que salgan de ese ciclo. Él me habló una cosa que jamás imaginé, y que me sacudió seriamente, pues conseguí entender el problema que simplemente en mi concepción antigua no tenía sentido, pero ahora hace, y el peor de todo, no veo solución. 
- El Suizo me preguntó si yo sabía como los Aborígenes eran antes de que los colonizadores lleguen, y mi respuesta hizo con que él abanicara la cabeza negativamente.
Él contó que para cualquier persona entender el problema Aborigen, primero tiene que entender que ningún ser humano en la faz tierra jamás enfrentó condiciones tan difíciles y sobrevivió. Ningún pueblo por más de 40.000 años conseguir vivir exactamente con los mismos conceptos y creencias. Ellos consiguieron eso por dos motivos: El hecho de que sean nómadas, y a causa de las creencias, pues a pesar de que jamás tuvieran escritura, consiguieron pasar toda la filosofía de vida y enseñanzas de generación a la generación a través de dibujos en la piedras y historias contadas a los más nuevos.
- ¿Pero y qué? Pregunté, lo que eso he eso a la ver con el hecho de que estén muriendo?
"Porque en la cultura de ellos, simplemente cualquiera otra manera de vivir no interesa. Lo que interesa, es la libertad que ellos tenían y ahora perdieron, y por eso están deprimidos".
- ¿Como así, pregunté?
" Es que ellos eran nómadas y extremadamente espiritualistas. Por ejemplo ya aconteció de darse una casa nueva para un Aborigen, y la primera cosa que él va hizo fue retirar todas la ventanas y puertas, jugar el fogón en lo mato y hacer una hoguera en medio de la sala con la madera de la cama, para dormir en el suelo. Es como ciertos pájaros cuando presos en jaula, mueren. Los Aborígenes jamás tuvieron la concepción de casa, ni aún de paja, exactamente por que sean nómadas, y jamás hicieron cultivos o cosa así, pues ellos usaban un lugar hasta ya no tenga comida, y se movían hacia una área adelante. Ellos no vivían en sociedades organizadas, pero en grupos familiares, y un grupo no tenía el mismo lenguaje hablada del otro, mucho menos propiedad fija, pues las tierras eran de todos. Cada grupo deambulaba por su propia trilla y prácticamente no habían conflictos entre grupos. Ellos se respetaban e intercambiaban conocimientos."
- Eran bien primitivos, yo hablé... 
No, No,...en la concepción Aborigen nosotros es que somos primitivos, pues necesitamos de ropas para proteger nuestra piel, tenemos que vivir en casas para tener un local de referencia y refugio, y dirigimos coches para ir a comprar comida, además de términos que trabajar para pagar todo eso. Para un Aborigen, la vida es como estamos ahora, o sea, bajo un toldo en medio a la naturaleza conversando mientras la lluvia se cae. Ser tiene hambre, la gente mata un Possum hace una hoguera y asa el bicho. Cuando no tuviera más Possums, la gente se cambia para la próxima playa, entendió? Son dos mundos diferentes, y ellos no quieren y no necesitan aceptar el nuestro. Pero nosotros estamos siempre intentando imponer el nuestro a la ellos creyendo que estamos haciendo el bien. La concepción de primitivo no existe para ellos, tal cual la concepción de ayer o mañana, pues ni palabras para definir el ayer o mañana en el vocabulario de ellos él tiene. Son conceptos creados por otros pueblos, no por ellos entiende?!
- Balanceé la cabeza afirmativamente, y el Suizo continuó...
Todo lo que usted halla sobre los Aborígenes, fue formulado por cosas que usted leyó, vio, o escuchó, y su juicio es hecho en su punto de vista en relación la sociedad que usted vive y no en la de ellos. Si usted fuera mandado en el tiempo para una aldea "primitiva" probablemente usted iría que quiera organizarla de acuerdo con los parámetros que usted tiene hoy, como por ejemplo, elegir un jefe, distribuir tareas, establecer disciplinas, etc..etc..Al punto de vista Aborígene eso no hace el menor sentido y no tiene ninguna ultilidad práctica. En la verdad ni el uso de la rueda sería interesante para ellos, pues ellos no tienen nada para cargar, y no andan grandes distancias. Que sólo se fuera muy necesario.
Ellos sólo saben vivir de esa manera hace más de 40.000 años, y si usted intentar hacer com en el látigo, ellos simplemente no van intimidarse, y van cambiarse de local. Ese es uno de los motivos que ellos desaparecieron de muchas ciudades. No se sienten bien allá. Al punto de vista Aborígene, lo refugio seguro es en cualquier lugar, sea desierto o no, cualquier parte de Australia, donde no exista otra cultura para forzarlos la nada, pues no tienen el concepto de propiedad, sea de inmueble o tierras. Cualquier tierra es sagrada y es de todos, pues es ella que sostiene la vida y no debe tener dueño. Los Aborígenes no construíam casas, ellos se abrigaban de las intemperies en cualquier local natural que fuera adecuado, sea una caverna, bajo plantas, o cavando un agujero en el suelo.
- ¿Y cual la solución? Pregunté...
Difícil solución. Los días de hoy para nosotros sería imposible aceptar ese sistema de vida, y del lado de ellos ellos no quieren el nuestro. Cuando el gobierno da escuelas, casas, remedio, dinero o cualquier tipo de "ayuda" sólo hace aumentar la discrepancia entre dos tipos de conceptos totalmente diferentes. Por eso es que viven borrachos con el dinero que ganan del gobierno. El gobierno va y prohibe la bebida sólo para ellos, y con rabia, ellos van y golpean las mujeres y niños. El gobierno gasta más para proteger las mujeres y niños, y ellos usan el dinero para comprar más bebida, por ahí va... Están siempre con una mirada distante en el mundo extraño que presencian a lo cuál difícilmente van integrarse.
- Entendí, repliqué...
Junte a eso, el hecho de la "Generación Robada" (Lost Generation) que ocurrió entre 1930 y 1970, cuando las autoridades de Australia sequestraran niños Aborígenes para alejarlas de los padres y de la vida que llevaban. La idea era quebrar la resistencia de integración emocionalmente, bajo el pretesto de que los niños irían a tener buena educación y serían bien cuidadas con los blancos. En la época, el gobierno pensaba que se creara los niños en el concepto occidental, cuando ellas se hicieran adultas, irían integrarse completamente a la sociedad. Aún separando hermanos y mandándolos uno para cada estado diferente para nunca más que sean vistas por los padres y hermanos. Para el gobierno el tiro salió por otro lado. Eso sólo agravó la indignación, la tristeza, y la depresión de ellos. Para saber el tamaño del estrago, dicen que hoy no existe una única familia Aborigen sin alguien en la familia o ancestral  no haya sufrido la separación, y muchos no saben para donde parientes fueron mandados para intentar una reunión. ¿Entiende la dimensión del problema?!
-Concordé con El Suizo en ciertas cosas, y otras no, una vez que esa história estaba siendo me contada por un no Aborigen, y primitivamente hablando, yo acabé quedándome sin opinión. 

Con la lluvia aún cayendo, y después de verificar  y mirar de nuevo el mapa de satélite más una vez, llegamos la conclusión de continuar viaje el día siguiente. El informativo en la televisión hablaba que un centro de alta presión estaba impidiendo que los frentes fríos subieran y por eso la humedad de los trópicos estaba condensándose y causando el malo tiempo. La previsión era de 3 más o 4 días de lluvias.

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