Desde 2002

Su Guía para Viajar, Trabajar, Vivir y Estudiar en Australia

Australia

Home  Mapa del Site   Anunciar

  Português
Australia Ciudades Estudiar Turismo Trabajar Hospedaje Visas Diversos
Tópicos Turismo:
  Los 10 + destinos
  Distancias Internas
  Rutas Turísticas
  Lugares Increíbles
  Alquilar Auto
  Viajar por Auto
  Viajar por Autobús
  Viajar por Tren
  Viajar por Avión
  Viajar en Tours
  La Gran Barrera
  El Outback
  Esquiar en la Nieve
  Parques Nacionales
  Parques Temáticos
  A partir de Australia
  Pistas de viaje
  Guia de Atracciones
  F.A.Q.

 

 

Link Patrocinado

Viajando  Australia:
Brisbane hasta Cairns
"Tercera Semana"

Undara Lava Tubes - Mission Beach - 280 km 

Llovía mucho cuando nos despertamos y llovió la noche entera. Queríamos ir al baño, pero el dicho me quedaba muy lejos de nuestro site y usamos nuestra privada portátil. Ella viene siendo muy útil, principalmente en medio de la noche. Estábamos tan "P" de la vida con la lluvia que ni hambre teníamos. Fue ahí que me di cuenta de una cosa...-Será que vamos a conseguir salir de aquí? Los 19 km de barro ya no eran buenos con tiempo seco, imagine con lluvia. Aquello debe estar un atolladero sólo, pensé. Fui hasta la recepción y pregunté si ellos sabían de las condiciones de la carretera, y la chica me garantizó que estaba buena, sin atolladeros. Ella dijo que todos los operarios que viven cerca de allí habían llegado sin problemas, y eso fue el suficiente para tomar la decisión de partir.

Así fuimos para carretera yendo  y realmente no tenía problema alguno. La carretera estaba bien mojada y con mucho barro, pero no tenía atolladeros y ni derrapaba. La vuelta hasta el Caravan Park que nos quedamos en Innot Hot Springs, transcurrió sin problemas, y paramos para botar gasolina y comer alguna cosa. Contamos para nuestros antiguos amigos como fue Undara, y ellos nos dieron una pista nueva sobre una cascada un poco más adelante. Garantizaron que el acceso era bueno aún con lluvia y llegamos sin problemas. Descendemos un camino dentro de lo bosque y llegamos en la bonita cascada que es considerada la mayor cascada de Australia en términos de anchura de caída de agua. Volvemos hacia la carretera y ya habíamos pasado toda la parte mala. Pasamos por Ravenshoe con sus molinos de viento, y por increíble que parezca la niebla, y el viento y el frío, estaban iguales de cuando pasamos en la ida. Llegamos en el trébol, y en vez de ir en el sentido Cairns, descendemos para Innisfail.

Esta carretera de la vuelta era muy mejor y ni se comparaba con aquel martirio que fue las 300 mil curvas de subida. Primero que no habían muchas curvas, y según que además de ser ancha, el asfalto era nuevo. Cuando llegamos en la pequeña ciudad de Milla-Milla, me acordé de haber visto en un folleto que la ciudad tiene una cascada muy bonita. Paramos para mirar el folleto y descubrimos que en la verdad no es una única cascada, pero muchas de ellas. Por eso la propaganda de la ciudad es "The Waterfalls Way", o camino de las cascadas. Fuimos visitar la cascada de Milla Milla que da el nombre de la ciudad, y a pesar del día estar nublado y gris, hallamos la cascada linda y encima en medio de una bosque denso y con un lago en bajo muy lindo para uno buceo si no fuera por el día frío.

El restante del viaje transcurrió sin problemas. En la descendida de la sierra paramos algunas veces para ver el visual del vale, (foto en el tope de la página) y hallamos muy interesante el departamento de conservación haber conectado un lado al otro de la carretera, con una especie de red de cuerda. Así los "Canguros de Árboles" pueden atravesar de un lado al otro (foto) sin que corran el peligro de que sean atropellados. Cerca de Innisfail, aún en la carretera, venimos una tienda vendiendo frutos del mar frescos. Encontramos un camarón de óptimo tamaño por sólo La$ 10. Compramos un kilo, pero después nos arrepentimos de no haber comprado más. Es prohibido vender cosas en la carretera, pero aquí también se tiene otras maneras de hacer esto. Llegamos en Innisfail alrededor del mediodía y con hambre. Tanto en Australia como en Nueva Zelanda no se almuerza, pero se hace una pequeña merienda o se come un bocadillo. Por eso es dificil encontrar restaurantes abiertos esa hora, sólo en los centros comerciales. El máximo que se encuentra en las calles es un Café sirviendo bizcocho o bocadillo. La otra opción son los Fast Food como el Subway, Burger King, o Mc.Pedo. Yo llamo de ese nombre porque toda la vez que como allá, me da gases. Tenía un Mc. Pedo justo delante y resolvemos parar. Ayudados por los pums turbinados llegamos bien rápido en la tienda de camping, y compramos más cartuchos de gas para nuestro fogón. De Innisfail seguimos directo para Mission Beach, un paraíso para barcos que se acuerda muy Angra dos Reis en Brasil. Decidimos que ni que lloviera canivete nosotros iríamos a salir de allí sin experimentar el bote. 

Llegamos en Mission Beach alrededor de 3 en la tarde, y inmediatamente que entramos en la ciudad venimos varios Caravans Parks. Entramos en el primero y preguntamos se tenía plaza y cual el precio? $ 38 por noche. De ninguna manera! Agradecemos y fuimos pro segundo: $ 37. Agradecemos y fuimos pro tercero. $ 39, Lo que ?! Lo que está aconteciendo en esa ciudad? En eso, Celia tuvo la brillante idea de vayamos a consultar el Tourist Information, lo que se mostró haber sido la gran suerte del viaje. La señora nos dijo de un local nuevo, que no era oficialmente un Caravan Park, pero que tenía sites por $ 25/noche. Ella telefoneó para ellos y tenía espacio libre. Así fuimos para allá. Bob el administrador, nos ofreció varias opciones de sites. Uno de ellos me quedaba de frente para el mar en un césped óptimo, sin plataforma de hormigón, pero con vista para el mar. La playa no estaba a más de 20 metros de distancia bastando atravesar la calle. Eso quería decir que para botar el barco en el agua bastaría que lo infláramos en el césped, y atravesáramos la calle. En la vuelta del paseo, podríamos lavarlo con una manguera en el césped, sin ensuciar todo de arena antes de guardar. Perfecto! Decidimos quedarse varios días y fuimos montar el toldo.

Después del "circo" montado hablamos un poco con Bob. Él inmediatamente nos presentó para otras personas que estaban hospedadas en el local, y después nos llevó para conocer las instalaciones. La primera fue los baños, y confeso que nunca vi en ningún otro Caravan Park un baño tan bonito, tan limpio y tan moderno cuanto aquel. Cosa de hotel 5 estrellas. Él me ayudó con la conexión de energía, prestándome una extensión ya que mi no llegaba al punto de luz. Mostró también las Cabinas que tenía allí para alquilar, todas equipadas con tv, vídeo, aire condicionado, microondas, cocina completa con platos y cubiertos, nevera de tamaño normal y baño privativo. Precio $ 80 por noche. Hallamos bastante razonable, principalmente por el hecho de que duerman 6 personas. Resolvemos ir a caminar en la playa y sólo volvemos un poco antes de oscurecer. El cielo estaba abriendose, y se Dios quiera, nos quedaremos libres de la lluvia.

  Nuestra cena fue un plato diabólico: camarón frito con cerveza bien helada y más nada (pero el dañado del McPedo aún hacía efecto). Fue uno de los camarones más exquisitos que ya comemos desde que llegamos en Australia. El motivo es que la mayoría de los camarones vendidos aquí son importados de Asia, y ya fueron cocidos y congelados. Ese camarón era fresco y no fue cocido, y aquí se llama " Green Prawns". Estaban muy ricos. El reporter del tiempo habló que a la partir de mañana no habrían más lluvias por más de una semana. Para nosotros, esta fue la  noticia como ganar en lotería, pues existen lugares en Australia que con Sol son verdaderos paraísos y estábamos en un de ellos.

Señora Cangaru y hijo en Undara

Mission Beach - Primero día 

El día amaneció diferente y parecía una guerra en el cielo. Tan inmediatamente abría un agujero de Sol, venía una nube para tapar. La cosa estaba más eficiente que el departamento de carreteras tapando agujeros. Mientras las intemperies atmosféricas no decidían cual sería el destino del día y de nosotros propios, comemos un delicioso desayuno a la moda Australiana. El dicho es constituido de huevos, bacon, queso y "hash brown" una especie de patata paja comprimida como se fuera una carne de hamburger. Para ayudar diluir todo ese coctel de grasas y colesterol, tomamos un jugo de frutas, así por lo menos la culpa por el abuso no sería tan grande. Cuando acabamos el café, el sol estaba venciendo la batalla y el día se quedó glorioso.

Bob apareció para dar buen día y  Jim, nuestro vecino al lado, salió pronto para el trabajo. Muchas personas en Australia y Nueva Zelanda viven en Caravans Parks. Además de ser más barato que un alquiler, muchos Caravans Parks también ofrecen opción para residentes de "Long Term" o permanentes. Eso garantiza un mínimo de ingreso para el Caravan Park, independiente de ser alta o baja temporada. En el caso de Jim, él vive allá porque quiere construir patrimonio. Yo explico mejor: Él alquila una casa que tiene en otro lugar, y con el alquiler paga la financiación del banco. Como el precio de la diaria es bien menor para quien reside en el Caravan Park, sumado al dinero del trabajo que sobra, él investe en otra casa y también alquila. O sea, las dos casas están pagándose y saldrán de gracia para él. Año que viene él va a comprar una tercera casa. (Las casas anteriores sirven de garantía para obtener nueva financiación, y todo que se necesita es juntar un 10% para depósito de la financiación de la nueva casa). Él tiene 40 años y cuando llegar al 65 tendrá además de la jubilación, 3 casas finiquitadas que en conjunto valdrán mucho más de 1 millón y medio de dólares. Si él quisiera, podrá jubilarse y vivir en el Caravan Park por el resto de la vida, o vivir en una de las casas y alquilar las otras dos. Mucha gente hace eso en Australia y en Nueva Zelanda también.

 Depués del café fuimos a caminar en la playa que es muy bonita. El mar es bastante tranquilo en Mission Beach, pues la Barrera de Corales coge las ondas. Justo delante de la playa, unas 6 millas náuticas de distancia está la Dunk Island, una isla con playas de quitar el aliento y muchas trillas para caminatas pela mata. A buen seguro iremos a visitarla. Las montañas de la Hinchinbrook Island están más para la derecha y son bien altas y pontiagudas, acordando el visual como de Tahiti o Hawaii. Volvemos de la caminata y fuimos en un Internet Café para mirar los emails y supermercado para reponer mantimientos. De allá, volvemos para el Caravan Park.

Ya eran 2 de la tarde y el Sol había vencido la guerra. Restaban pocas nubes en el cielo. Resolvemos montar por primera vez el barco inflable, y así aprender el proceso de montaje. Inmediatamente ya en el inicio tuvimos problemas, pues dos placas de aluminio del piso no se ensamblaban de ninguna manera. El manual de instrucciones era horrible, y no era de esperarse otra cosa de un barco made in China. El manual no decía nada sobre la orden de encaje de los pisos, o como hacerlo. Ya estaba creyendo que habían mandado lo piso de un barco mayor, pues nuestro barco tiene 3 metros, pero la empresa vende también otro modelo mayor. He ahí que de pronto, estábamos rodeados por casi todas las personas que estaban en el Caravan Park. Ellos querían ayudar. Palpite de aquí, empuja de allí, estira aquí y nada. Ocho personas participaban de ese increíble rompecabezas y no conseguimos nada. Todo el mundo ya sudaba mucho cuando la esposa de Bob habló -" Esos pisos deben ensamblarse como aquellos puentes que abren y cierran". En menos de 10 minutos lo piso estaba perfectamente ensamblado y el bote inflado. Descubrimos también que los pinos de las válvulas tienen que ser girados y trabados en la derecha, sino no llena ni vacía. A pesar de términos quedados cansados y sudados con esa gimnasia toda, la prueba valió. Si hubiéramos dejado para hacer eso en la playa iríamos a quedarse a la ver navíos.

Lavamos y limpiamos la Van que estaba coloreada de polvo y barro de Undara, y fuimos pro baño. Cuando volvemos, pasé algunas fotos para la computadora mientra Celia botó en día la contabilidad del viaje. Uno de los vecinos nos invitó para drinks y charlar alrededor de la hoguera. Cada cual tenía que llevar su bebida, comida y sillas. Fueron unas 10 personas entre habitantes permanentes del Caravan Park y viajantes. Bob y esposa estaban presentes y  Jim también. Descubrimos que ellos hacen eso todos los fin-de-tarde, y que ya no necesitaríamos ser invitados para participar. Éramos considerados de casa. Todos que estaba allá eran personas de la mejor calidad, mucho gentís, amigables y prestativos. 

Algunas nubes aparecieran en el cielo y proporcionaron uno por del Sol espectacular (foto en el tope de la página). Para la cena, hicimos otro plato cuyo sabor salió con calidad de restaurante. Gallina a la Supreme con maíz fresco cocido. El postre fue bananas asadas y caramelizadas. La noche estaba linda, llena de estrellas a pesar de la temperatura haber caído para 14 grados. Nosotros trajimos solamente abrigos leves, y tanto de mañana cuanto de noche estaba haciendo muy frío. Por eso nos metemos bajo la cubierta y fuimos dormir. Mañana vamos a salir de barco.

Dunk Island - un paraíso cerca de Mission Beach

Mission Beach - Segundo dia 

Nos despertamos en Nueva Zelanda y no en Australia, fue lo que pensé. La temperatura a las 6 horas de la mañana era de 9.5 grados. Habíamos aprendido en Nueva Zelanda que cuando enfría, cubriéndose las extremidades como la cabeza, pies y manos, ayuda bastante. Si no resolver, sólo un baño caliente, y fue lo que yo hice. En el baño una plaqueta pedía 5 la 6 minutos de baño a causa de la escasez de agua en Australia. Nuestra Van parecía literalmente una nevera, y por certo necesitábamos de un "heater" en vez de ventilador. Cociné crepes de fresa con cobertura de queso y una leche achocolatado bien caliente. Fuimos caminar en la playa por una hora como hacemos casi todos los días, y cuando volvemos la temperatura ya era a de Australia, 22 grados. Ahora iríamos a iniciar los preparativos para el primer día del barco, y no podríamos olvidar nada. 

El montaje del barco llevó exactamente 10 minutos y alternamos en la bomba de aire. Ancla, cabo, gasolina reserva, camera fotográfica, toalla, gorras, protector solar, remos, motor, material de pesca, cebo, material de buceo, merienda, botella de agua para beber. Ok todo pronto para la partida. Yo no rodaba ese motor de 5 Hp hace más de 2 años, y me acordaba que él tenía unos trucos para funcionar, sólo no me acordaba más cuáles eran, por eso de quiebra, coloqué unas herramientas en la bolsa. El bruto cogió en la segunda estirada del cordon y así partimos. Yo estaba en duda si el motor sería capaz de planear el inflable, pues él consigue planear mi barco de aluminio. Negativo,muy pesado, pero el barco producía buenas marolas y se desplazaba en relativa rapidez.

Resolví navegar paralelo la playa por unos 30 minutos, hasta que tuviera certeza que el barco no ía quebrarse. Apunté hacia una playa que es un parque nacional y fuimos para alla. Muy cerca, una bicho enorme mayor que el barco afloró a nuestro lado. El susto fue tan grande que resbalé para dentro, cayendo de culo en el suelo. El bicho estaba acompañándonos en la misma velocidad y de pronto botó la cara para fuera y nos miró. Era un pez buey marino. Grité para Celia coger la cámara, pero hasta hacer todo, el bicho ya había buceado. Aquella región es llena Pezes Bueyes porque en ciertas áreas el fondo, es gramo y algas, que es la dieta del Dudong. Casi llegando en la playa el motor paró. Estiré la cuerda, nada, más una vez, nada, 5, 10 veces, nada. Remé para playa para ver lo que estaba aconteciendo. Intenté de nuevo, y nada. Hasta que Celia me preguntó si yo había botado gasolina. No, yo había olvidado... En el tanque de 5 litros tenía más o 1 litro menos de gasolina vieja, y supuestamente yo debería haber completado, pero con la excitación de salir inmediatamente olvidé. Llené el tanque con gasolina reserva, que por lo menos no olvidé de llevar, y en la primera estirada el motor cogió. Pensamos en ir hasta la Dunk Island, pero solamente con la gasolina que sobró, sería arriesgado y preferimos dejar para mañana.

Paramos el barco fuera del límite del Parque Nacional Marino y fuimos pescar. Cogemos un monte de peces pequeños, los cuales eran devueltos al mar, y resolví botar un anzuelo mayor. Nos quedamos dando baño de mar en el cebo por más una media hora. Nada se atrevió ni a comer. Experimentamos un otro local y nada. Hicimos una merienda y resolvemos volver, y pasamos unas dos horas navegando cerca de la playa admirando el paisaje visto del mar. Como el motor no paró más ni una única vez, sentimos confianza de mañana pasar el día en la Dunk Island. La travesía de 6 millas náuticas, pasa por una área de corriente en una especie de canal, y que se tenga ventando el mar se queda bastante rizado por allá. En esas condiciones un motor no puede parar.

Lavamos y limpiamos el barco y dejamos él montado para salir el día siguiente. Compré más gasolina y de esa vez teníamos 2 tanques llenos. El resto de la tarde pasamos relajando en el Caravan Park, pues es cuando se usa ciertos músculos sólo ahí nos acordamos que ellos existen. Después de sentarse más una vez en vuelta de la hoguera con el personal del Caravan Park, fui hacer la cena. Decidimos hacer un plato Mexicano llamado Enchilada, que tiene tiras de carne asadas, judía marrón igual la puré de patatas, lechuga, pimentón, cebolla, tomate y hierbas, todo enrollado en una especie de pan árabe. El queso derretido y salsa de tomate va por encima. El postre fue budín de caramelo del supermercado. El cielo estaba completamente estrellado, y la temperatura ya comenzaba a descender de los 26 grados. Mañana, Dunk Island.

Nascer del Sol en Mission Beach - Australia

Mission Beach - Tercero día 

El nascer del Sol a las 6:30 de la mañana fue el más bonito hasta entonces, y el día estaba de primera sin nube ninguna en el cielo. Hoy pasaríamos todo el día en la Dunk Island, que está para Mission Beach de la misma forma que la Isla Grande está para Angra dos Reis. Son incluso muy parecidas, siendo la única diferencia el hecho de la Dunk Island ser protegida en todos los lados, sin una unica ola.

De Mission Beach salem lanchas grandes de pasajeros en intervalos regulares para Dunk Island, y cuesta La$ 75 ida y vuelta. La otra opción son los Water Taxi, que salen  bien en frente al Caravan Park que estábamos, y parte a la cualquier momento, desde que haya más de dos pasajeros. El coste es $ 90 ida y vuelta. En Dunk Island tiene un pier de desembarque y justo delante un restaurante con sillas en frente. Ese local es muy popular para paseos de 1 día, pero también recibe campistas, mochileros, e incluso gente de avión, pues la isla posee un pequeño aeropuerto. Un resort fue construido especialmente para ese público. La isla tiene diversas trillas para caminatas, todas bien demarcadas, y que van a dar en ensenadas de sueños. Nosotros anotamos el teléfono del Water Taxi y llevamos nuestro móvil, pues si el motor parar, podríamos llamarlos para en los remolcar de vuelta.

Los preparativos tardaron un  poco, y resolví comprar un otro tanque plástico de gasolina. Ahora teníamos 15 litros, y así podríamos explorar las islas sin preocupaciones. Salimos a las 9:30 de la mañana, y la temperatura estaba como los 26 grados. La agua del mar estaba en los 22, y el viento era de Sur con 12 nos de velocidad. El motor cogió en la primera estirada, y el barquito navegaba bien y sin problemas. En medio del canal cogemos una corrente bastante fuerte, y el viento hacía salpicar mucha agua para dentro. Pedí a Celia que para cambiar de posición y sentar en el mismo flotador que yo, así el barco levantaría un poco el bordillo y ya no entraría agua. En la medida que nos aproximamos de la isla, el mar fue quedándose más tranquilo, hasta volcar una laguna.

Paramos en una pequeña isla  que queda bien enfrente de Dunk Island. Tenían algunos barcos y personas allá, y la isla parecía bien interesante. La isla tiene una punta de arena blanca, y cuando pasamos de ella había un ensenada bien abrigada y con corales en el fondo. Atracamos en la playa y tuvimos una sorpresa al descubrir que aquello no era arena, pero sí una montaña de corales muertas que de alguna forma se apilaron en la isla. Con cuidado para no taladrar o rasgar el barco, colocamos el dicho en el seco y fuimos explorar las inmediaciones. Tuvimos que calzar nuestros "reef shoes" que son zapatos de neoprene con suela de goma gruesa especialmente hechos para andar en corales. Las corales muertas ya están alvos por el sol, y venimos muchos que harían una bella composición dentro de un acuario marino. Habían también muchas conchas interesantes, y los chicos que estaba allá se divertía a la valer recogendo.

Andamos por la isla hasta el canal que separa ella de la Dunk Island, y en la vuelta conocemos una pareja de Brisbane y nos quedamos charlando. Ellos alquilaron un barco de aluminio con motor por La$ 45 la hora en la Mission South, y estaban de vacaciones con los hijos. Volvemos hacia el barco, y yo con bastante sede, fui coger el agua para beber y descubrí que la dicha había entornado toda, y peor, dentro de la bolsa, mojando ropas, toallas, cartera, y por poco las cameras. Después de examinar la tapa, descubrimos que la dicha estaba roscada tarta, y por eso el agua vació. La suerte es que estábamos prácticamente en la Dunk Island y allá tiene el bar restaurante del Resort.

Nota: Mission Beach tiene 3 playas: North donde queda la ciudad, Central que es la que quedamos y tiene algunas casas, y South que es muy pequeña e más para residentes.

Llegamos en el pier del Resort y fuimos directo al bar. Cobraban una nota por una botella pequeña de agua mineral, y gracias que teníamos nuestra botella de 4 litros o iríamos a gastar más de $ 30. Celia tuvo la gran idea de ir en el baño y llenar en el lavabo, pues el agua llega encanada del continente, y es esa agua que todo el mundo bebe. Con el dinero economizado resolví tomar una cerveza, que por increíble que parezca era más barato que la agua mineral. Del bar, fuimos pasear a pie por la isla yendo hasta el otro lado, donde tiene una ensenada. La ensenada era muy bonita, más el viento batía más de ese lado, y no estaba confortable. Entramos en una trilla ancha en la mata cuya copa de los árboles formaba una especie de túnel, y era muy hermosa, además de la sombra refrescante. Esa trilla volvía para el Resort, y de ella salía otra trilla para lo pico más alto de la isla. Fuimos hasta el Resort, pero una placa decía que sólo huéspedas podían pasar. Para conocer el Resort tendríamos que ir en la recepción para que un operario nos acompañar.

Ena la playa, escogemos una buena sobra bajo de una palmera, y comemos los sanduiches de atún que trajimos. Nos quedamos un buen tiempo haciendo la digestión mirando el mar, las personas, y los barcos que pasaban. Justo delante, a la unos 200 metros de la playa, había unas piedras que afloraban del agua. Embarcamos en el bote, y remando fuimos hasta ellas para intentar la suerte con los peces. Nada la no ser peces que se quedarían mejor en un acuario. Conectamos el motor y fuimos para el otro lado de la isla, en un lugar también con piedras, sólo que mucho más fondo y en mar más abierto. De nuevo cogemos un monte de peces pequeños y devolvemos todos al mar. Intentamos con cebos diferentes, anzuelos diferentes, pero no cogemos nada que pudiera servir de cenar. Esa fue la segunda tentativa de pescar alguna cosa en Dunk Island, pero parece que los peces de buen tamaño ya están en la barriga de alguien, o se cambiaron de lugar. Pasamos cerca de una lancha con pescadores, y preguntamos se habían cojo algo. Ellos cogieron una especie de pez con una lista amarilla común en la región pero que ya no tenía de un palmo de largura.

En la otra ensenada cerca de la cabecera de la pista del aeropuerto, cuando estábamos llegando, un pequeño bimotor se aproximaba, y me coloqué cerca de la pista para verlo bien. El dicho pasó tan bajo que daba para mirar el rostro de los pasajeros en la ventana. Salimos hasta una península de arena, donde habían otros barcos y personas en la playa. Encallamos el barco en la arena y fuimos dar otra vuelta a pie. El paseo duró poco, pues olvidamos las gorras y protector solar en el barco. El Sol estaba muy fuerte y yo sin camisa, sin protector solar, y sin gorra, ya sentía que mis hombros ardan del Sol. Nos quedamos en la playa, y nadamos un poco, pero acabamos fue quedarse muy tiempo flotando que ni dos ballenas muertas. La temperatura del agua estaba espectacular.

Buscando sombra, volvemos al local donde estábamos antes, cerca del Resort, y nos quedamos un buen tiempo en la sombra de un árbol. Decidimos ir a bucear, y de la playa aún, colocamos la máscara y fuimos nadando ver las corales cerca de la playa. El agua no estaba muy clara, un poco turbia, pues cada hora pasaban barcos que hacían olas meneando con el fondo. Venimos muchos peces tropicales coloridos, y entendemos por que sólo pescábamos los peces pequeños. Las corales también estaban muy quebradas, con certeza por buceadores que no toman cuidado donde pisan, o hay mucha gente buceando en lo mismo lugar, causando la destruicion de los corales.

Como ya eran 4 de la tarde, resolvemos iniciar la vuelta para el continente. Habíamos llevado 50 minutos para hacer la travesía de ida, y para dar tiempo de volver, y aún lavar el barco antes de oscurecer, esa era una buena hora. Completé la gasolina del tanque, y arreglamos todo el interior del barco para la travesía. Colocamos un cebo artificial en la línea para remolcarla atrás del barco en la vuelta con la esperanza de cuando pasáramos por el canal, un pez más grande iría a morderla. Más una vez el resultado fue nulo. Hicimos la vuelta en solamente 35 minutos ayudados de esa vez por la corriente y el viento a la favor, y el motor no paró ni una única vez durante el día entero. Ahora yo andaba con llena confianza en él, y para mi sorpresa, sobró mucha gasolina. Llegamos un poco antes del sol ponerse.

Lavamos y desmontamos el barco, y después de seco guardamos en la Van. Ya no iríamos usarlo aquí, pues además de rojos como camarón, ya no habían lugares para explorar más con barco pequeño. La bahía tiene muchas islas, pero para tal, se necesita de una lancha bien veloz. Pescar ni pensar, pues el mar aquí no está para pez, la no ser que se vaya muy lejos allá en la Barrera de Corales. Fuimos hacer la ya tradicional "social" en vuelta de la hoguera con el personal del Caravan Park, y contamos lo que hicimos en la isla. Para nuestro consuelo, uno de ellos fue pescar bien además de la Dunk Island, y también volvió sin nada. Cenamos unas salchichas, hecha en la chapa caliente, y colocados en una única banda de pan de forma. Ese es el típico modo de hacer el asado Australiano. Venimos unas personas encendiendo hogueras en la playa, y fuimos allá conferir.He ahí que de pronto surge de dentro d'agua una linda Luna llena, de aquellas de causar pasión en hasta viejecitas de 90 años. Volví para recoger la camera, pero perdí la Luna saliendo del mar. Casi todas las fotos salieron fuera de foco, pues yo que soy una bestia, a pesar de saber, me olvidé de apoyarla en algún lugar. Desde el nacer del Sol hasta la Luna llena, ese día fue espectacular. Ahí que de pronto surge de dentro d'agua una linda Luna llena, de aquellas de causar pasión en hasta viejas de 90 años. Volví para recoger la camera, pero perdí la Luna saliendo del mar. Casi todas las fotos salieron fuera de foco, pues yo que soy una bestia, a pesar de saber, me olvidé de apoyarla en algún lugar. Desde el nacer del Sol hasta la Luna llena, ese fue un día espectacular.

Isla (pero no sé el nobre) cerca de Dunk Island

Ensenada principal da Dunk Island

Mission Beach - Cuarto día 

El frío continua castigando  y de mañana pronto estaba 8,5 grados. Fui pro baño caliente, mientras Celia se rechazaba a salir bajo la manta, pero el día estaba lindo. Ya no planeamos barco en Mission Beach y con la previsión de 12 knots de viento para la mayor parte del día, hoy iríamos en los dedicar la uno de nuestros hobbies preferidos, que es Fotografía Aérea, con la máquina colgada en cometa.

Ya hacemos eso hay más de 4 años y para tal, tenemos una cometa grande y una estructura de aluminio llamada de "rig", en la cual prendemos la camera y controlamos tanto la rotación cuanto el ángulo que ella está, del suelo por un control remoto de aeromodelismo. El disparo de la foto es hecho también pelo radio transmisor, a través de un sistema que ni el controle remoto de una TELE, lo cual mi camera Canon S70 responde. La direción es hecha estimándose del suelo, para donde la camera está apuntando, además de observar la posición de la varilla de la antena. En el inicio es medio difícil estimar, pero con la práctica se queda bien fácil, y encima que hoy día, las tarjetas digitales tiene gran memoria, y se puede en una sesión más de 400 fotos para después escoger las mejores. La línea usada para cometa soporta 40 kilos y tiene 200 metros, pues el límite para volar cometas en Australia es de 150 metros de altura. Por encima de eso, sólo con un permiso especial del departamento de Aviación Civil de Australia (CASA).

Buscamos en el mapa de Mission Beach un local adecuado y que debe ser lejos de hilado eléctrico y de árboles devoradores de cometas. Encontramos uno a la riba mar, donde había un mirador y recibía buenos vientos sin turbulencia. Mi marcador indicava un viento débil, que variaba entre 9 y 12 knots. Para que nuestra cometa levantara el rig, que pesa 530 gramos ( incluyendo la camera y batirías), necesitaríamos de unos 8 nos. El Cometa levantó el rig hasta cerca de 10 metros y después no tenía fuerza para levantar más. Pensé en intercambiar de cometa, pues tenemos 3 que cargamos siempre, una para cada tipo de viento. Pero no fue necesario, porque inmediatamente el viento ya llegaba a unos 12 nos y el rig ya llegaba en los 30 metros, una altura que ya estava buena  (algunas fotos de esa sesión están a finales de esa página). 

A los pocos el viento fue muriendo, muriendo y murió. Ni adelantaba buscar otro lugar. Dalí fuimos hasta un Pier, que es donde sale la lancha de pasajeros para Dunk Island. Nuestro vecino Jim, habló que toda vez que viene a pescar en ese pier no sale sin la cena. Llegamos en el local junto con una pareja de Ingleses, que también ían pescar. Ellos nos contaron que tenían estado alí en la noche pasada y no tenían pescado nada. Habían unas 20 personas pescando, y por supuesto los peces estaban en vacaciones. Aún así dimos el tradicional baño de agua salada en el cebo en la esperanza de un ser de las profundidades, gustar más de nuestra cebo que a de los otros. La única cosa que pescamos fue un siri que vino agarrado en el cebo, y después cometió un "siricídio" jugándo de culo de las alturas para el mar. La esperanza puede ser la última que muere, pero la paciencia va antes, y por eso resolvemos pasar el resto de la tarde paseando en la ciudad.

La ciudad tiene una única  calle principal con unos 3 o 4 calles con casas residenciales.  Lo que más tenía, eran bares con personas bebiendo cerveza en la acera. Pasamos por aquellos caros Caravan Parks que fuimos en el inicio, y también venimos muchos albergues de mochileros, algunos hoteles pequeños, y muchas tiendas vendiendo tours. Mission Beach atrae muchos turistas por dos razones principales: la primera es la Dunk Island, y la segunda son los saltos dobles de Paracaídas. Mientras en cualquier parte de Australia se paga entre $ 290 y 350 por un salto doble, en Mission Beach cuesta $ 210 , siendo que el paisaje durante la caída es gratis. Cursos de Buceo para quitar certificados también son bien más baratos, pero no tanto cuanto en la Magnetic Island. Mission Beach tiene una área mucho grande de protección la ave Cassoary, y venimos muchas placas recomendando reducir la velocidad, y una otra placa decía que 58 Cassoaries habían sido atropelladas y muertas en el periodo de un año. Concluimos nuestro paseo por la ciudad comprando dos kilos de mejillones de Nueva Zelanda (tienen la cáscara verdosa) para la cena.

Nos quedamos lo resto de la tarde haciendo nada. Abrí varias cervezas y después nos quedamos que ni lagartija tomando sol. Esa sería nuestra última noche en Mission Beach, y como siempre nos juntamos al grupo en vuelta de la hoguera. Habían una persona nueva en la rueda, una señora australiana de 50 años, que separada y con hijos crecidos e independientes, resolvió comprar una Campervan y viajar la Australia. Ella era muy graciosa, y dijo que ya no arregló marido, porque que ronca tan alto y extraño, que ningún hombre quiere dormir al lado de ella. Dijo que ya tuvo gente batiendo en la puerta de la Campervan en medio de la noche, para preguntar si ella estaba pasando mal. Ella mezcla viaje con un trabajo voluntario muy bonito, que es recaudar fondos para tratamiento del VIH. Para viajar, ella intercambia trabajo por comida y o/acomodación, pero en la mayoría de las veces ella duerme en locales públicos gratis. Bob, el administrador, ofreció 7 días de Caravan Park gratis si ella lavara los dos baños una vez por día, y con la condición de no despertarse el Caravan Park entero con lo ronco.

Para la cena hicimos una pasta y colocamos por encima mejillones a la vinagreta. Aún habían sobrados algunos camarones e incluimos en el plato. Para finalizar, una generosa porción de queso triturado y estábamos listos para la cama. Mañana vamos a la carretera de nuevo.

Ensenada donde los barcos salen para Dunk Island - Foto aérea hecha con la camera suspensa por cometa. Dunk Island al fondo - Foto aérea hecha con la camera suspensa por cometa.
Vegetación dominante en Mission Beach - Foto aérea hecha con la camera suspensa por cometa. Otro ángulo de la ensenada - Foto aérea hecha con la camera suspensa por cometa.
 listo para que el cometa levante la camera

Mission Beach - Forrest Beach - 210 Km

Normalmente nos despertamos listos para salir, pero esta vez fue diferente. Todo el ambiente de Mission Beach y los amigos del Caravan Park, hacían con que una parte de nosotros se rechazara a ir aunque. Pero el problema es que nosotros deberíamos haber trabajado más durante el viaje. De cualquier forma no dejamos de estar trabajando, aún disfrutando, finalmente todo el material recolectado durante el viaje ya está en ese website, y ese website es parte de nuestro trabajo.

Tuvimos que esperar la cobertura secar, debido al rocío de la mañana, pues la temperatura batió 9 grados.Jim estaba preparando un assado para más tarde, y sugirió que saliéramos después del medio-día para que comamos un poco también.. Agradecemos la invitación y nos despedimos de todos. Bob se despidió unas 3 veces, y siempre decía para que volvamos en breve. Con el coche listo y con más un día de Sol espectacular, nos caemos en la carretera en dirección a ... No teníamos la menor idea, pues iríamos a viajar despacio y parando para dar una olhadinha en los lugares que pasamos directo en la ida a causa de la lluvia.

La primera parada fue en la ciudad de Cardwell, bien bonita y que se queda a la riba-mar. La Hinchinbrook Island se queda en frente, y tal y cual la Dunk Island, tiene lindas playas y óptimas trillas para caminatas, además de un resort. Pensamos en montar el barco e ir hasta la isla, pero descubrimos que no era aconsejable ir con un inflable, pues el canal que separa la isla del continente es plagado de cocodrilos. Si tuviéramos un motor más possante, no tendría problema, pero con el nuestro, fácilmente un cocodrilo podría alcanzar. Nos contaron que el motivo de tanto cocodrilo es que tiene un grande manguezal, y la isla recibe varios córregos de las montañas y hay muchos crocodrilos por allá.

Fuimos andar en el pier de Cardwell, y venimos unas personas pescando. Un sujeto andaba con un balde lleno de Whiting, pez llamado en Brasil de pescadinha. Él dijo que ahora no tenía más piscis, y él ya estaba yendo aunque. Dijo que cuando llegó las 6 de la mañana, tenía un cardume con más de 1000, y todo el mundo llenó baldes. Pensamos en dormir en Cardwell y arriesgar una pescaría el día siguiente, pero si no tuviera pez iríamos a perder un día de viaje para nada. Por eso seguimos adelante. Del pier venimos una tortuga y una cría de Dudong que se ofreció para una foto y después buceó (foto en el fin de la página).

Hallamos en Cardweel la gasolina más barata desde que salimos de la Gold Coast. El litro costaba La$ 1,18 en vez de los La$ 1,27 que veníamos pagando. Llenamos el tanque y seguimos hacia una playa llamada Lucinda, que es interesante y posee un enorme pier con un pequeño puerto usado para exportación de azúcar. Paramos frente al parque en la riba-mar y aprovechamos para hacer una merienda, pues ya era casi 1 hora de la tarde. Había cerca un Caravan Park y muchos niños jugueteando en la arena y la marea estaba bien baja, pero el local no nos atrajo mucho. Seguimos 20 Km adelante para una otra playa llamada Taylor Beach. Fuera de la Bruce Highway, la carretera secundaria era bien sofrível, principalmente a causa del movimiento de tractores en las haciendas de caña que remolcan vagones por toda la parte. La carretera tenía muchas curvas cerradas, algunas sin placa para reducir la velocidad y que me dieron varios sustos.

Taylor Beach tampoco era una maravilla playera, y resolvemos seguir hacia un lugar recomendado por una de las personas del Caravan Park llamado Forrest Beach. Si hubiéramos vuelto para la Bruce Highway hasta Ingham, y cogiéramos los 20 Km hasta Forrest, habría sido muy mejor que la besteira que hicimos. En el mapa, parecía que Forrest era bien al lado de Taylor y había una carretera asfaltada. Sólo que esa carretera es usada más por hacendados y simplemente tiene varias bifurcaciones sin una placa siquiera. Erramos varias veces de carretera, un verdadero laberinto, y estavamos completamente perdidos. Hicimos señal para que unos motociclistas pararan, y ellos nos indicaron el camino. El error fue porque venimos una placa apuntando Ingham (que no queríamos), pero era exactamente la carretera para Forrest beach. Llegamos en el local ya eran unas 3 y media de la tarde y de saco lleno de dirigir.

El local era muy pequeño tal vez con unos 10 quarteirões a lo sumo. Primero paramos enfrente de la playa, donde varias personas y niños estaban en la arena. Era domingo, y había un autobús de turismo con familias que vinieron para un picnic. Cuando el autobús partió la playa vació. Más una vez no hallamos la playa muy bonita. Hasta que tenía unas islas en el frente, y era bien abrigada de ondas, pero en términos de paisaje, nada que nos hiciera sollozar. Llegamos en el único Caravan Park existente en Forrest Beach, y no sabíamos se tendría plaza. En la recepción había un billete " Que se quiera una web estoy en el bar al lado. Me encuentre allá". Ok, pero pero cual de ellos, pensé.Pasó una persona y preguntamos, y ella indicó el Pub del otro lado de la calle. El Pub estaba completado de gente, como iríamos a saber quién era el sujeto? En el mostrador una mocinha vino en los atender y preguntamos por el sujeto. Ella gritó el nombre de él y él levantó la mano, llamándonos para ir atiene allá. Hablamos que gustaríamos de un powered web por una noche y él simplemente habló:- Escoge cualquiera un vacío y me pague mañana antes de ir aunque, son A$ 20. No sé porqué, pero me acordé del Bob.

Rodamos por varias calles del Caravan Park y no encontrábamos una vaga siquiera. Estaba completado de gente y Caravans. Tenía un lugar con un auto arriba de una plataforma de concreto, y paré para mirar. Una persona salió de la nada, conectó el auto y salió. Pronto! Hallamos nuestro local. Fuimos dar una vuelta en la playa antes de lo por del Sol, pero tenía un vento frío que nos hizo volver. En la vuelta por el acceso de la playa, tenía un árbol plagado de sandalias, tenis y zapatos, colgados que ni rizos de uva. Pasó una persona y preguntamos que broma era aquella, y la respuesta fue que las personas olvidan en la playa, y quien halla cuelga allí, y si la persona volver un día, va a encontrar el zapato perdido allá. A finales de la tarde, un grupo que charlaba animado cerca de la gente, nos invitó para una hoguera en la playa a las ocho de la noche, pero esa hora era mui tarde para nosotros.

Cardwell - Restaurante

Cardwell - Tourist Information

Cardwell - Calle principal
Cardwell - Pier Cardwell - Dudong Cardwell - Playa de la ciudad

Continúe leyendo- Semana 04

Volver para semana 02

Volver al Índice del diário de viaje

Google Web Portal

 

 

 

 

 | Termos de uso Privacidad | Quienes somos Anunciar | Contactos |

© Portal Oceania.com - Todos los derechos reservados - Prohibida la reproducción de textos y fotos sin autorización.