Desde 2002

Su Guía para Viajar, Trabajar, Vivir y Estudiar en Australia

Australia

Home  Mapa del Site   Anunciar

  Português
Australia Ciudades Estudiar Turismo Trabajar Hospedaje Visas Diversos
Tópicos Turismo:
  Los 10 + destinos
  Distancias Internas
  Rutas Turísticas
  Lugares Increíbles
  Alquilar Auto
  Viajar por Auto
  Viajar por Autobús
  Viajar por Tren
  Viajar por Avión
  Viajar en Tours
  La Gran Barrera
  El Outback
  Esquiar en la Nieve
  Parques Nacionales
  Parques Temáticos
  A partir de Australia
  Pistas de viaje
  Guia de Atracciones
  F.A.Q.

 

 

Link Patrocinado

Viajando Australia:
Brisbane hasta Cairns
"Cuarta Semana"

Forrest Beach - Townsville - Bowen - 310 km

A las 5 de la mañana estábamos despertados. Yo sentía que la gallina de la noche pasada ya había sido debidamente digerida, y mi estómago imploraba por comida. Hicimos unos crepes de queso y jamón. Llevamos la taza de chocolate caliente con nosotros hasta la playa para ver el nacer del sol, y cuando llegamos la hoguera de la noche pasada aún ardía. Fuimos fotografiar y dar una caminata por la playa, pero fuera de la hoguera estaba muy frío y volvemos más cedo que planeábamos. Preparamos el coche para partir siendo que nuestro destino de hoy ya estaba fijado. Sería la ciudad de Bowen.

El mayor problema para la partida fue encontrar el administrador del Caravan Park para pagar la estada. Donde encontramos el sujeto? Claro que en el Pub. Sólo que él no estaba bebiendo, pero sí contando dinero. Descubrimos que además del Caravan Park él también tenía participación en el pub. La primera parada fue en Ingham para quitar dinero en un cajero ATM. Esa ciudad es prácticamente toda Italiana y de descendientes de inmigrantes italianos en Australia. Incluso algunas radios transmiten en Italiano. Fuimos buscar un local para comprar un Queso Provolone, pero era mucho cedo y casi todo el comercio aún estaba cerrado, así el modo fue volver hacia la carretera.

Entre Ingham y Townsville varias villas con playas y resolvemos parar para conocer. El paisaje cambió de la caña para la piña. Yo nunca había dirigido tanto tiempo pasando por un verdadero césped de piñas. En la riba de la carretera tenía una barraca vendiendo piña, sólo que sin nadie para atender. Tenía una placa diciendo:" Confiamos en su honestidad, coja 1 piña y deje $2 en la cesta, o peque 2 y deje $3 ". Cogemos una piña y dejamos una monte de monedas pues tuvimos que catar todas que teníamos para llegar en el respectivo valor. Debería tener unos $ 30 en la cesta, la mayoría monedas, pero habían una nota de $ 5 también.

Moongobulla, Rollingstone, Toomula y Saunders Beach son las playas antes de Townsville. Así como Forrest Beach, son abiertas, abrigadas y bonitas, con grandes franjas de arena en la marea baja, pero nada de muy especial. Paramos en todas, y en una de ellas conversamos con una mujer con niños pescando. Ella era de Nueva Zelanda, del mismo lugar que vivimos antes, y había comprado una casa allí. Ella dijo que Townsville está creciendo muy y que va a crecer para aquel lado, así la valorización del inmueble de ella era garantizada. Más una vez concluimos que esa busca de inmuebles ($$$) es una constante para Kiwis y Aussies. Como ella no había pescado nada, seguimos para Townsville.

La primera vez que fuimos en Townsville, 7 años atrás, no gustamos mucho. La Magnetic Island había sido el punto alto de aquel viaje, pero ahora la cosa cambió mucho. Así como la ciudad de Cairns, Townsville invirtió en un nuevo parque la riba mar, que aquel día de cielo azul, estaba simplemente lindo. Tenía mucha gente caminando por la playa, niños en el parque, ticos de skate en la rampa, y algunas personas en el piscina público. La ciudad se modificó, se quedó más cosmopolita y fue muy impulsada por la minería, a la unos 300 km de la ciudad. La industria de Minería trajo muchos ingenieros y atrae todo el tipo de mano de obra que una mina necesita. Esas personas vinieron de varias partes del mundo, principalmente de Inglaterra. No es una ciudad muy pequeña y ni muy grande, y suyo yo pudiera en el momento, estaría viviendo en la Magnetic Island, aunque tuviera que trabajar en Townsville. Finalmente son sólo 20 minutos de lancha (en la foto, el nuevo parque de Townsville y la Magnetic Island al fondo).

Con aquel día muy lindo, resolvemos subir la Castle Hill, para tener una visión panorámica de la ciudad (foto en el tope de la página). Inmediatamente en la subida una placa avisaba que la subida era bien ardua, y que no era adecuada para vehículos pesados. Me quedé en la duda si la Van iba a conseguir subir, pero fuimos adelante. Realmente era bastante inclinada y la Van subió fácilmente en primera marcha. En el camino pasaban varias personas subiendo a pie haciendo ejercicios. Allá de encima el paisaje es estupendo y nos quedamos de boca abierta con el tamaño de Townsville. La ciudad se extendía hasta las montañas de tras, para los lados, con un incontable número de casas y centros residenciales. Los árboles crecieron y dio un nuevo visual, pues antes hallaba Townsville mucho sin verdes y sin sombra, pero ahora no. El centro es pequeño sin atascos y lleno de lugares para estacionarse, nada que se compare la Mackay.

De Townsville salimos para Bowen, una pequeña ciudad pesquera y es famosa por ser la Capital de la Manga en Australia. Son tan sabrosas y dulces cuanto las brasileñas y en general sin fibras. La carretera estaba un pentelho enclavado, con aquellos tales murrinhas andando a la 65 km/h. Aún en la carretera, venimos una otra barraca de frutos del mar, sólo que de esa vez el camarón costó $ 15 en vez de $ 10 el kilo. Pasamos por la entrada de Bowen y fuimos hasta el Tourist Information que se queda aún en la carretera a unos 10 km de la entrada. La señora fue simpática, pero cuando preguntamos si ella podría llamar a saber se había plaza en los Caravan Parks, ella me dio una revista con la lista de caravan parks ( que nosotros ya teníamos) e indicó la cabina telefónica..."Puede conectar allí". Esa fue la primera vez que tuvimos que pagar conexión, pues en general los Tourist Information hacen eso por usted y de gracia por el simple hecho de que ganen comisión. La mayoría de los que conectamos que eran bien localizados ya estaban plagados, pero hallamos uno en la ciudad por $ 27 y seguimos hacia allá. Pero no conseguimos tomar el famoso helado de maga, pues había acabado.

El site de ese Caravan Park no era mal, pero un poco imprensado. Botamos la mesa y sillas para fuera, y dejamos todo pronto para freír los camarones más tarde. Había una pareja a nuestro lado que por primera vez estaba en la carretera, y la mujer me contó que lo fue el marido que la forzó a venir, pues ella odia viajar. Sólo que durante el viaje, el inverso aconteció. Ella pasó a adorar viajar en caravans y él detestó. Ahora él quiere volver para Newcastle y ella quiere ir hasta Cooktown. Unos vecinos de Melbourne (conocidos como Victorians) nos invitaron para quedarse en el balcón y tomar una cerveza con ellos. Charlamos un poco pero después salimos para preparar aquel fabuloso camarón. Queriamos que aprovechar, pues en la Gold Coast no conseguimos esa calidad de camarón ni que si pagáramos el doble, (el tipo de ese camarón es llamado de Tiger Prawn por ser listado como un tigre). Mañana vamos a botar el barco en el agua.

Parque en Townsville

Otra vista del parque

Camino para Townsville En cima de Castle Hill

Panorama de Townsville hecho con 4 fotos muestra Magnetic Island al fondo en la izquierda, y la parte de la riba-mar de la ciudad. un 90% de la ciudad está en el lado opuesto de quien ve esa foto. El centro comercial se queda en la derecha juntamente con el puerto.

Bowen

Hicimos crepes para el desayuno y sanduiches de ensalada de huevo para llevar en el barco, además de unas mandarinas y dos bananas que sobraron. Verificamos si el agua para beber estaba bien tapada, así como gasolina y demasiado cosas del barco. Fuimos para la Horseshoe Bay, un lugar que en mi opinión tenía una de las playas más bonitas de Australia. Tenía, con el verbo conjugado en el pasado, porque no creí lo que hicieron con el lugar. Ella era una playa pequeña, en forma de herradura, con piedras dentro del agua y con una agua tan clara que hasta pulpo usaba gafas oscuras. La carretera llega muy cerca del mar, con una pequeña franja de arena separando la calle y el mar. Había solo un caravan Park y un hotel pequeño de dos pisos escondido dentro de los cocotal y nada más.

El susto fue encontrar un edificio de cuatro pisos en construcción bien en la punta principal, donde me quedaba el antiguo pequeño hotel. El cocotal ya era, pues ahora sólo tiene andamios y guindastes. Esa construcción horrible, supo más tarde, va a continuar siendo un Hotel, sólo que con tiendas en bajo. Como se puede ver, en Australia también tiene ayuntamientos burros que destruyen un lugar paradisiaco en nombre del crecimiento económico. Dijeron que va a quedarse lindo después de pronto, y van re-establecer el cocotal. Sólo el tiempo dirá. La Horseshoe Bay se queda del otro lado de la punta de esta foto, y de entrada pensamos en lanzar el barco en el agua de allá. Cuando llegamos en la playa, ella continuaba linda como siempre, pero tenía muy coches en el aparcamiento. y también mucha gente en la playa. Resolvemos salir por la carretera hasta la rampa pública de lanzamiento de barcos.

Cualquier lugar playero en Australia tiene por lo menos una rampa pública para barcos, con toda infra-estructura, agua, aparcamiento para las carretas, baños, y locales para picnics. Encontramos una plaza en la sombra bien en la entrada de la rampa. Y encima tenía una óptima franja de arena al lado, para que montáramos nuestro barco sin bloquear el acceso de otros. Montamos el dicho rápidamente, y en la primera estirada el motor cogió. Salimos lentamente, tomando cuidado con las piedras en el fondo, para que después navegáramos directo sobre un arrecife de coral sumergida. Más una vez el día estaba perfecto, con 26 grados y poco viento. La idea sería doblar la punta y pasar por una serie de ensenadas hasta casi llegar en la playa de la ciudad, donde se queda nuestro Caravan Park.

llegamos en la punta y habían dos islas pequeñas muy cerca una de la otra, y así resolvemos pasar entre ellas. Daba para ver todo el fondo, que comenzó a quedarse más cerca del barco, así reduje la velocidad. El barco estaba navegando lentamente en una lámina de agua rasa de cerca de metro y medio, cuando nos dimos cuenta que estábamos encima de una floresta de corales. Desconecté y suspendí el motor para no damnificar la hélice ni las corales, y después de haber colocado nuestras máscaras de buceo, botamos la cara dentro de la agua. Dejando el barco derivar para donde quisiera, y parecía que estábamos asistiendo una película, pues el fondo nunca era el mismo. "Fringe Reef" es el nombre que se da a las corales que crecen cerca playeras y de la costa, y ese fue a buen seguro el más lindo y colorido que ya venimos en Australia. Las corales eran tan bonitas cuanto algunos lugares de la Barrera de Coral que ya visitamos. Por el hecho del mar estar como una laguna, coloqué la máscara flotando en el agua y la lente de la cámara dentro para quitar esa foto. Sólo después en tierra nos acordamos que podríamos haber filmado. Paciencia.

Horseshoe Bay fue la primera playa que pasamos y seguimos la costa que es toda hecha de piedras con mato en medio. Paramos en una gran piedra que me quedaba a unos 100 metros de la playa y fuimos arriesgar una pescaría. No pasó mucho tiempo y la vara envergó feo, y yo sabía que tenía cojo un pez de buen tamaño. Peleé con el bruto hasta que él llegó en la tona, y era un bueno Badejo de por lo menos tres kilos. El bicho era lindo, y para no lo pierdes lo coloqué en el suelo del barco. Badejos en Australia tienen tamaño mínimo y máximo para que sean pescados, así como cantidad por pescador. Pequé el manual del departamento de medio ambiente que tiene las especificaciones, y mi pez simplemente está en la lista bajo protección ambiental. La pena por matar uno es uno multa de $ 200.000. "Devuélva inmediatamente al mar antes que muera", era lo que estaba escrito en el manual. Sin pestañear, y para que no tuviera que volcar mendigo después de la multa, hice exactamente lo que el manual mandaba. Nos quedamos más un poco en el local sin éxito.

Nos cambianos para una costa de piedras e intentamos la suerte en los peces nuevamente. Había una laje en el fondo que muchas veces prendió la línea, pero por lo menos los peces estaban comendo. Cogemos varios, todos pequeños y de la misma especie como Cocorocas coloridas de amarillo (foto en el tope de la página). Una lancha paró cerca e intentó la suerte también. Los caras eran muy bien equipados y pescaban con tres molinetes cada (el máximo de anzuelos dentro de agua permitido por la ley para una única persona son 3). Ellos se quedaron unos 20 minutos y también cogieron un monte de esas cocorocas amarillas y jugaban todo de vuelta al mar. Él fueron aunque y nos cambiamos más para cerca de la costa. Cogemos un jabón (o pez-loro). El bicho era pequeño y me arrepentí de no haber cortado la línea, en vez de intentar quitarlo del anzuelo. La baba que él suelta además que tiene un olor horrible. Y encima limpié mi mano en mi short, y el pez se arrinconó en el barco. En el final yo y todo en el barco hedía a pez. Aún sin saber se tenía tiburón o no, me jugué dentro del mar para sacar lo olor de pez.

Resolvemos ya no pescar y el resto del tiempo fuimos paseando por ensenada en ensenada hasta la isla del faro y de allá volvemos, pues ya eran 3 de la tarde. Doblamos una punta y tenía una playa bien pequeña y bonita. Encallamos el barco en la arena y fuimos dar una vuelta. Inmediatamente al lado, después de uno piedra, notamos que la playa estaba llena de hombres desnudos y tenían algunos con senos, o sea, estábamos en una playa de nudismo para gays. Los caras nos miraron y dieron adios y nosotros respondemos, pero inmediatamente enseguida creemos que aquella no era nuestra playa. En la salida, erré la evaluación de la profundidad y batí con la hélice en una piedra. Quebró un pedazo de una pala. Volvemos despacio, pues se acelerara mucho el motor trembava mucho. En la rampa tenía un grifo, y con la ayuda de un balde lavamos el barco para quitar lo olor de pez. Esperamos secar, colocamos en la Van, y volvemos al Caravan Park. La cena fue un bello solomillo de cerdo sin grasa ninguna con pasta, brocoli y col flor. Como siempre cuando tiene recepción de TV, venimos el informativo y fuimos dormir.

Otra ensenada

Caravan Park en Bowen

Rampa vista del mar Muy comun en Australia

La otrora linda Horseshoe Bay ahora con un horible hotel 

De Bowen hasta Airlie Beach - 101 km

Salimos de Bowen unas 7 de la mañana y fuimos dar una vuelta en las inmediaciones. Subimos hasta el mirador de la ciudad y sacamos unas fotos. De encima daba para ver la ensenada donde el Caravan Park que quedamos estaba, y ver el fondo de lodo expuesto con la marea baja. Pasamos también por la terminal pesquera, que exporta muchos peces anualmente, y esa es la mayor actividad de la región juntamente con la fruta Manga. Bowen es uno de los pocos lugares en Australia, donde se puede comprar pez fresco directo de las traineras, pues barcos de otras regiones ya tiene todo el pescado vendido para cooperativas, aún en alto mar. Teníamos que esperar la tienda de náutica abrir, para comprar una hélice nueva para nuestro motor.

En la tienda una señora muy simpática trajo una hélice que costaba $ 180. Cuando examiné de cerca vi que el modelo era diferente, pues ese era para motores con extenuación por dentro de la hélice, y el mío la extenuación es hecha en la mitad de la rabieta. Ella llamó a representante Tohatsu en Townsville y dijeron que mi modelo no era más fabricado y me aconsejaron a buscar en un desguace de motores de popa. Ella llamó a el dicho en Townsville y ellos tampoco tenían. Llamó a otro, y finalmente halló la hélice. Donde?! En la Gold Coast, donde vivimos. Pasamos en una tienda Mitre 10, que vende herrajes en general y comprar un kit de fibra de vidrio y resina. Yo aún iba a amoldar y reparar la hélice, siendo que el kit costó $ 12.

La carretera estaba espectacular, con lindo cielo azul y muy poco tráfico. Ya hacía tiempo que no mantenía 110 km/h todo el tiempo, e iríamos a hacer los 101 km que separan Bowen hasta Airlie Beach en las Whitsundays en más o menos una hora. Ya cerca del destino, una camión que venía en sentido contrario derrapó un poco en el acostamiento y volvió la pista. Cuando cruzó conmigo llevamos una lluvia de piedras y escuchamos dos cracks fuertes en lo para-brisas. Pronto, quebró el vidrio! Se quedaron 2 telarañas pequeñas en la parte de bajo, una del lado del conductor y otra del lado del pasajero, pero daba perfectamente para continuar dirigiendo. Sólo que de cada una salió una grieta, que iba aumentando de tamaño durante el viaje. Parecían que irían encontrarse exactamente en medio de lo para-brisas. Me quedé con miedo de aquel pedazo quebrar y caerse en nuestro pego y disminuí la velocidad. Llegamos en Airlie y fuimos directo buscar un vidriero de coches. El sujeto preguntó si nuestro seguro cubría para-brisas y Celia dijo que sí (por eso pagamos $30 por año de más, pues el seguro normal no cubre para-brisas).

Del vidriero fuimos para un Caravan Park un poco después de la ciudad, que ya habíamos quedado antes, pero costaba $ 37 por noche. Conectamos por el móvil para otros Caravan Parks y hallamos uno de $ 25. Fuimos directo para allá y por coincidencia, la calle de acceso era justo delante del vidriero, o sea, tuvimos que volver todo el camino. El Caravan Park era bueno y pudimos escoger entre dos sites. Escogemos el mayor, donde podríamos armar el toldo para en los proteger del Sol. Al lado tenía una familia de 5 personas, todos muy obesos, y me quedé imaginando como dormían dentro de aquella caravan pequeña. Con el tiempo descubrimos que ellos pasan el día sentados en las sillas y ya no hacen nada, la no ser comer. En el otro lado, tenía una pareja que vivía dentro de un autobús enorme y sallen para trabajar todas las mañanas bien cedo. Esa sería nuestra vecindad por dos noches.

Después de la merienda pasamos la tarde haciendo tareas fundamentales. Celia organizó el material de pesca, mientras yo fui reparar la hélice enferma. Primero hice un injerto de fibra troceada con resina usando cinta adhesiva para mantenerlo en el lugar, y después una especie de sanduiche, vistiendo 2 capas de tejido de fibra de vidrio de cada lado, resinando y lijando. Se quedó igualo a las otras palas, sólo que roja. Ahora bastaba dejar en el Sol para curar bien. Nos quedamos discutiendo lo que sería la cena, y resolvemos que cenaríamos fuera. En Airlie habíamos comido una de las mejores pizzas de nuestras vidas, en un restaurante bien lindo en la calle principal, y ahora queríamos probar de nuevo, porque era simplesmente mui saborosa por un precio mui bueno.

Airlie Beach es un lugar muy  animado, con turistas del mundo entero en su mayoría jóvenes, vienen atraídos por varios deportes náuticos, buceos en arrecifes de la Barrera de Corales, cursos de buceo, boates, pubs y restaurantes de la ciudad. La calle principal (foto) se queda al lado de la playa, que es una de las peores de Australia, muy buena para los cangrejos y si le gusta el lodo. Así la ciudad construyó una piscina, trayendo arena blanca y decorando con palmeras, como un paraíso tropical. Para el Australiano es así, si no tiene playa elles crean una, pero sin playa la gente no se queda. La calle principal es constituida de muchos restaurantes, bares, tiendas vendiendo tours, tiendas de souvenirs, internet café, y muchos pubs y bares para mantener todos alegres.

Cuando oscureció fuimos para el restaurante, y él continuaba igualito. Un pizzaiolo volcaba y rodaba masas de pizza por encima de la cabeza, y cuando me aproximé él me miró y habló:." You are the brazilian guy, aren't you?" Yo reconocí el sujeto. Era el mismo Pizzaiolo de 7 años atrás. Curioso, pregunté como él se acordaba de mí, y él habló que pocas personas van hasta allá elogiar el trabajo de él, y yo en la época tenía inclusive dato $10 de propina. Yo tenía me olvidado, pero él no. Pedimos 1 pizza para cada, que era del tamaño del plato y costaron $18 cada. Así como de la otra vez vinieron deliciosas, y muy bien servidas de ingredientes. Son asadas en horno la leña y la "mozzarella" viene de Ingham, aquella ciudad italiana que pasamos antes. Tomé unos 3 chopes y pasamos un buen tiempo mirando el movimiento de las personas en la calle. Al pagar la cuenta, fui allá dentro despedirme del pizzaiolo y dar otros $10 de propina. Él me agradeció, apretó mi mano y yo hablé:"See you again in seven years ". Di las llaves para Celia dirigir la Van, pues con 3 cervezas yo ya estaría por encima del límite legal, y fuimos directo dormir.

Playa artificial de Airlie Beach

Otro vista de la playa artificial

Especulación inmobiliaria en Airlie. Pub

Calle principal de Airlie Beach

Airlie Beach - Islas Whitsundays

Me desperté y fui directo lijar la hélice del barco pues ella aún tenía unos problemas pero conseguí finalmente hacer más lisa. El proyecto del día era salir de barco y conocer algunas de las islas más prójimas de la costa. Whitsundays son un conjunto de 74 islas de varios tamaños. Unas son privadas y hospedan hoteles Resorts de alto lujo. Algunas son Parques Nacionales marinos y abrigan bellezas naturales con enormes arrecifes de corales bien rasas y de fácil acceso. Una isla en especial, tiene una playa de arenas blancas (de purísima silica) que atrae turistas del mundo entero llamada White Heaven, el paraíso blanco. Muchas personas consideran esa playa de más bonita del mundo. Existen muchos tours de barco para allá. Nosotros infelizmente de esa vez no vamos, tendríamos que navegar más de 70 millas náuticas (ida y vuelta), y con la velocidad de nuestro barco se queda impracticable. Toda la región en vuelta es de floresta que besan el mar, desciendo en paredones altos como se fueran el fiords ( foto arriba).

Nota: Nota: Uno de las tarjetas de memoria de nuestra camera digital dio problemas y perdemos unas 50 fotos de ese día. Por eso el párrafo abajo no tiene foto, y las restantes fotos fue todo lo que sobró.

Paramos en una gasolinera BP inmediatamente en la salida del Caravan Park, y fuimos aprovisionar los tanques del barco. Quité todos los tanques de la maleta, pero cuando fui botar gasolina sólo tenía el tipo especial, que es más cara. Resolvemos dejar para llenarlos con la gasolina común en Shute Harbour. Ese lugar se queda a la 27 km de Airlie Beach y es una península de donde salen la mayoría de los paseos, sea de helicóptero, avión, catamaran, lanchas o veleros. Es una especie de puerto para los barcos de recreación. La carretera es muy bonita, con lindos visuales de montaña y mar, además de una pequeña sierra para transponer. Hallamos un puesto, pero adonde están los tanques?Nos olvidamos de colocar de vuelta en la Van. Volvemos todo el camino y los tanques no estaban en la bomba que paramos. Fui en la gerencia y el sujeto preguntó de que color eran, y yo respondí: rojos. Él se rebajó cogió los tanques y me dio. En retribución resolvemos llenar los tanques allí mismo, aún pagando 30% de más por la gasolina.

Ya era casi mediodía cuando llegamos en Shute Harbour. El problema era arreglar aparcamiento, pues el área es pequeña y exprimida entre montañas y mar. La carretera vuelca una única calle, bien estrecha y sin acostamiento de parar. Di unas 3 vueltas en el aparcamiento de la marina, hasta que arreglé uno lugar.  Pero al descender del coche descubrí que allí era prohibido. Después de más otras tantas vueltas, percibí que si yo moviera una motocicleta parada un poco para tras, daría para la Van entrar en allá. Dejé el barco y material en la rampa mientras Celia se quedó guardando el lugar y estacioné el coche. Ya sabía que no iríamos muy lejos por la hora, pues todo estaba dando errado ese día.

El entusiasmo volvió así que el motor fue conectado y partimos para explorar algunas islas. La primera que fuimos era bien pequeña y tenía una playa con algunas personas allá. Dimos un vistazo en las corales, pero estos ni llegaban a los pies de aquellos que venimos en Bowen. El grupo de personas que estaba en la isla era en su mayoría de Ingleses y hacían un tour de Kayak por las islas con guía. Nos quedamos sólo un poco, pues la isla era bien pequeña y sólo tenía aquella playa para quedarse. Resolvemos pescar de barco en el otro lado de la isla, y más una vez no pescamos nada. La corriente estaba muy fuerte y cada hora la línea se prendía en piedras, y nuestro estoque de material de peca estaba se esgotando.

Fuimos para otra isla y después para otra y otra. Todas eran muy bonitas, pero no sé porqué, nosotros estábamos hallando bien menos hermosas que las playas de Mission Beach. Parecía que el local había sido explorado hasta el extremo por el turismo, y donde buceamos encontrábamos corales muy damnificadas y agua no tan clara, pues cada minuto pasaban barcos grandes haciendo olas. Aún fuimos para una isla muy bonita y paramos por un buen tiempo. Merendamos los sandwiches y nos quedamos tomando sol en la arena. Sin más deseo de pescar y bucear, nos quedamos el resto del día sólo paseando de barco, mirando el paisaje. Volvemos a las 4 de la tarde, en ese punto del viaje aún no sabíamos que habíamos perdido la mayoría de las fotos de Airlie Beach y Whitsundays. La única cosa a añadir, fue que en la vuelta a lo que lleguemos la rampa descubrimos que alguien había olvidado una manguera presa en el grifo, y el lavado del barco fue hecha bien rápido. 

Para la cena hicimos la cosa más simple del mundo, clásica de muchos campamentos, Noodles con huevo y banana. Después nos quedamos asistiendo TV en el ordenador y cuando acabó el informativo venimos un filme. Resolvemos ya no quedar más en Airlie Beach y el día siguiente el plan era sallir para Cape Hillsborough, cerca de Mackay donde aquella larga lluvia había comenzado durante nuestro camino de ida para el Norte.

Tour de Kayak en las islas Whitsundays

De Airlie Beach al Cape Hillsborough - 255 Km

El rocío de mañana más una vez mojó la cobertura y tuvimos que esperar secar para lo desmontas. Hacía 8,5 grados a pesar del cielo azul, pero inmediatamente inmediatamente calentó. Comemos cereal con frutas y salimos del caravan park. Necesitábamos hacer compras de comida, aproveché para comprar un cajero de cerveza, pues sabíamos que en el cabo sólo tiene una birosca pequeña dentro en el Caravan Park. Cogemos la carretera a las 9:00 y estaba buena, con uno u otro coche lento, pero fluía bien. Llevamos 4 horas para hacer los 255 Km debido a muchas curvas y un fuerte viento contra que yo tuve que pisar fondo y jugar el consumo en la luna. El Caravan Park/Resort de Cape Hillsborough es la única acomodación existente en el Cabo, pues toda área es un Parque Nacional. Nos dieron un local muy apretado, bien frente al baño y de una barbacoa. Cada hora pasaba gente y no estábamos sintiéndonos bien allí. Pedimos para cambiar y que seamos para un bien mejor con bastante espacio, incluyendo plataforma de hormigón. Sólo que tenía una ribanceira al lado, y tendríamos que haya algo de cuidado.

La primera cosa que hicimos fue dar una vuelta en la playa. Ventava bastante, pero nos quedamos andando por más de dos horas por la playa totalmente deserta hasta cerca del Cabo. Toda esa región fue formada por una gigantesca erupcao volcánica cerca de allí, y las bombas de lava que fueron arremessadas, se cayeron en varias partes de la playa, creando esculturas muy Interesantes. Esa playa también es famosa por haber una colonia de Canguros que vive en la playa, inclusive alimentándose de algunos frutos del mar. No venimos ningún de momento, pero nos dijeron que ellos sólo aparecen de mañana pronto.

El viento disminuye y se quedó posible una sesión de fotografía aérea de pipa. Cogemos el material todo y volvemos hacia la playa. De tarde en tarde venía una ráfaga fuerte y me obligaba a soltar línea, sino podría reventar o quebrar la pipa, o aún peor embicar para el suelo. En esas ráfagas, sentía la línea quemando mi piel por encima del guante, un accesorio fundamental para este hobbie. La pipa estaba estirando unos 20 kilos o más, y me obligaba a hacer una verdadera caída de brazo contra ella. Con ese viento si yo quisiera, podría colgar unas diez cameras en el rig, o incluso levantar una filmadora profesional. A mí me gusta esa situación, porque es un desafío que fuerza la persona a anticipar lo que el viento va a hacer, y así tomar la actitud correcta para no ver los La$ 1000 en equipamiento, yendo a parar encima de un árbol o en el fondo del mar. Si alguien pretender un día entrar en ese hobbie, la principal cosa que tiene que saber es conocer su pipa mucho bien y practicar bastante, por ejemplo colgando una botella d'agua (de plástico) en la línea, antes de colgar una camera.

El Sol se puso y fuimos cuidar de la barriga que estaba roncando. Usando la barbacoa del Caravan Park que tiene chapa a la gas, hicimos bifes con cebolla, pimentón y tomates, todo grelhado en la chapa. Cocinamos unas patatas y arroz. Mañana iremos a explorar el Cabo por varias trillas que tienen pela mata, y quienes sabe con suerte, ver canguros en la playa de mañana pronto. El lugar es extremadamente bonito y exquisito de quedarse, muy tranquilo, incluyendo el personal del Caravan Park. La TELE del ordenador no coge allí, pero aún teníamos vídeos para asistir. Venimos una película brasileña, con actores famosos, pero giraba todo el tiempo sobre sexo, traición, problemas domésticos y financieros, finalmente era mejor dormir.

Foto de cometa - Cape Hillsborough

Foto de cometa - Paso sincronizado

Sonría querida - Voy a quitar una foto

Teste antes de subir el cometa

Vegetación del Cabo

Entrada p/ el Caravan Park

Cape Hillsborough

Esa noche fue más caliente que las otras. Tal vez porque nuestro "web" me quedaba abrigado de cualquier viento. Estaba clareando, y cuando abrí mi cortina vi un monte de canguros por el Caravan Park. Preparé las cameras me desperté Celia, y fuimos para playa conferir si los canguros ya estaban por allá. No tenía ninguno. Tiene un dictado que dice que se despierta con los gallos cantando, en el caso, nosotros estábamos despertándonos con los canguros. De hecho, junto con ellos.

El nacer del Sol fue fantástico, con las formaciones de piedras volcánicas reflejando un rojo fuerte, casi fluorescente. Toda a mata alrededor de verde pasó a brillar diferentes tonos de amarillo. Los pajaritos también ya estaban despertados y volaban de un lado para el otro en búsqueda de comida. Un grupo de gaviotas peleaba en la arena, berrando unas para las otras para demarcar territorio. Nos quedamos bastante tiempo fotografiando el nacer del sol y las luces de la mañana. Sólo que hasta ahora nada de canguro en la playa. Volvemos para tomar un café rápido y volver hacia la playa, pero los canguros estaban es en el Caravan Park.Vi un niño queriendo dar pan para un canguro, y corrí para avisarlo que no debería hacer eso, porque la fermentación del pan puede hacer un canguro pasar muy apenas, o incluso morir. Expliqué para el niño que canguros comen solamente gramo, y él me miró con una cara de no muy engreído, pero de cualquier forma paró de dar pan al pobre animal. Yo expliqué que si el canguro hubiera comido el pan, la barriga de él iba a hinchar tanto, que tendrían que llamar un médico de canguros, o entonces él iría a morir. Engreído, el niño comió el resto del pan y fue aunque. Tomamos un buen desayuno con omelete de queso, pan con mantequilla y mermelada, y las tradicionales frutas de la región, bananas, piña y mandarinas ultra dulces.

Una señora que vive en el Caravan Park cogió un balde y lo llenó con gramo, y fue en dirección de la playa. Toda la canguruzada siguió ella, además de nosotros y otras personas del Caravan Park. Ella distribuyó el gramo en varios lugares diferentes, y en cada montinho juntó un grupo de canguros. Ellos no se espantan fácil, pues ya están acostumbrados con gente, y puédese llegar muy cerca. Notamos que no eran sólo canguros, pero habían varios Wallabies también (la diferencia es que Wallabies son menores y tiene el hocico más fino y más comprido). Cuando el gramo acabó, algunos canguros se quedaron vagando por la arena buscando frutos del mar, y otros se acostostaron para tomar Sol. Reímos mucho cuando un canguro se invocó con una gaviota y salió en una frenética persecución por pura broma. Fue impresionante la velocidad que él alcanzó, y por poco no a alcanzó. Nosotros ya tinhamos visado muchos canguros saltando por lo mato, e incluso nadando, pero nunca teníamos visto un canguro en la máxima velocidad. Es muy impresionante. Calculé que cada pulo debía cubrir algo entre 8 y 10 metros de suelo, sino más.

Volvemos a nuestro "Sitio" y nos preparamos para hacer las trillas del Cabo. Intercambiamos las sandalias por los tenis y colocamos en la mochila agua, unas barras de cereal para energía, cameras, y enseguida comenzamos la subida del monte. La vegetación es muy bonita y la trilla bien demarcada y limpia, lo que aleja el peligro de pisarse en una culebra. Tenían muchos pájaros, muchos periquitos, y pajaritos de colores y tamaños diferentes. La subida es bastante ardua, como una escalera sin fin por entre mata y piedras. Ningún paso es hecho en el plan, siempre para encima, forzando bastante las rodillas. En la mitad del camino paramos encima de una plataforma de piedra para descansar, y una pareja de nuestra edad también subía la trilla. Ellos pasaron y nosotros nos saludaron y continuaron la subida. Nosotros seguimos, unos 50 metros atrás de ellos. Llegamos en el tope del monte y había una placa indicando dos trillas, ambas para mirantes diferentes. El "Twin Beach Lookout" me quedaba a la 100 metros, y el "Turtle Lookout" a la 850 metros de distancia. Fuimos primero en el mirante más cerca.

Cuando llegamos, la pareja que nos ultrapasó estaba allá y ellos estiraron conversación con nosotros. La mujer habló sobre la belleza de aquel día, y el marido habló que ya había sido amante de la fotografía, poseyendo varias cameras y lentes, pero que vendió todo pocos meses atrás. Mostré mi Panasonic con zoom 12 veces y él se quedó bastante interesado en el modelo. Noté que la "isla" que habíamos visto antes de la playa no era una isla, pero sí conectada al continente por un ístmo. La pareja nos explicó que la marea estaba bajando y era posible ir en la isla a pie, desde que no nos tardáramos mucho sino tendríamos que nadar en la vuelta con la marea llena.Quité muchas fotos de toda la región de varios ángulos diferentes, y volvemos a conversar con nuestros nuevos compañeros de trilla. Nos presentamos y ellos ya habían vivido en la Gold Coast, pero compraron una chacra en las montañas cerca del Cabo. La localización era bien dentro del antiguo cráter y ya hace 8 años que ellos viven allá. Ellos preguntaron se iríamos al otro mirante y fuimos juntos. La pareja entendía bastante de las plantas y de los pájaros locales, e iban en los explicado cada cual por el camino. Hablaron también que ambos eran vegetarianos. Observamos que a causa de la lluvia reciente, la vegetación estaba muy bonita y verde, lo que ellos concordaron con un saludo de cabeza.

Dalí fuimos para el mirante de la Turtle Bay, que se constituía de una plataforma de madera con cerca de protección, avanzando para fuera sobre un abismo que descendía directo al mar. Ellos nos explicaron que se miráramos con tranquila, íbamos a ver tortugas marinas, y por eso el mirante tiene el nombre de Turtle Lookout. Pasaron algunos minutos y nuestro amigo avistó una, y después otra. De pronto escuchamos barullos muy fuertes en el mar, como palas de remo batiendo en el agua, y el mar hirvió. Un cardume de Atunes bien grandes atacaban frenéticamente un cardume de peces pequeños, y daban carreras explosivas sumergidos en búsqueda de la presa. Intenté una foto, pero con tal velocidad yo no conseguía encuadrarlos con el zoom. Nuestros amigos nos apuntaron la dirección de la casa de ellos, bien al fondo de la baia en lo alto del monte, y nos preguntaron se queríamos pasar el final de la tarde allá y tomar un té. Agradecemos, pero hablamos que iríamos aunque mañana pronto, y aún teníamos mucho para ver. Combinamos que mañana de mañana, cuando saliéramos del Caravan Park, pasaríamos por allá. Sugerí de ir en la isla, lo que fue acepto por todos, y juntos descendemos una otra trilla para la playa. La marea aún descendía y daría tranquilamente para ir y volver.

Las piedras hasta la isla eran bastante pontudas e irregulares y teníamos que andar con cuidado para no caerse . En el camino habían muchas otras personas, así como niños recolectando conchas, y otra preciosidades que consiguen entretener un niño por horas a la hilo. Nos Sentamos un poco en una piedra y nos quedamos observando el paisaje. Nuestros amigos estaban muy interesados en las frutas y plantas de Brasil, principalmente las de Amazonia, pues ellos estaban haciendo un pomar en la chacra, y ya habían plantado Acerola y algunas frutas de Asia con buenos resultados. Como ellos eran vegetarianos conversamos sobre el Aipim o macaxeira llamada de aquí de Invalidaba. Los Australianos no conocen esa raíz muy bien, a pesar de ser anchamente usada y plantada en las islas de lo Pacifico Sur, y así explicamos como es, y maneras de prepararla. Volvemos por la playa, y al llegar en el Caravan Park, mostré el equipamiento que uso para fotografía aérea de pipa. Él se quedó bastante interesado, y yo di varias direcciones en internet para él investigar, además de pistas de cómo construir un "rig".Ellos más una vez insistieron para que fossemos a la casa de ellos, y se quisiéramos podríamos dormir allá, economizando así una diaria de Caravan Park. Yo resolví ser sincero, y hablé que habíamos llegado ayer, y queríamos quedarse relajando allí, sin piso de coche, y quedarse simplemente disfrutando un poco aquel paraíso que estábamos. Agradecemos más una vez la invitación, y se quedó combinado que mañana cuando fossemos aunque iríamos a parar allá. 

El resto de la tarde aproveché para descargar las fotos en el ordenador. Fue ahí que la mierda aconteció. La tarjeta que estaba en uso dio la información de que necesitaba ser formateado, y no habían fotos registradas. Casi enloquecí ! Era una tarjeta de 1 Giga y allí estaban las fotos de las Whitsundays y las del día de hoy. Intenté de todo, pero ni la camera, y ni la lectora de tarjetas del ordenador consiguió rescatar una foto siquiera. En casa yo tengo un programa que rescata archivos, pero yo no sabía se iría o no recuperar. Combiné con Celia que mañana pronto, iríamos a hacer todo de nuevo. Fotografiar los canguros, subir el monte, ir en los mirantes y en la isla. Ya que estábamos allí, salir sin registro fotográfico ni pensar, a pesar de haber quitado fotos de pipa con la otra camera. Cuando el Sol se puso enfrió un poco, y resolvemos hacer una sopa de legumbres con miojo, y ese fue nuestra cena. Antes de dormir, aún intenté nuevamente rescatar nuestras fotos de la tarjeta con defecto, y más una vez no obtuve éxito alguno.

Nota: Cuando llegamos de viaje, el programa que tengo rescató la mayoría de las fotos, pero perdemos casi todas las de Airlie Beach y Whitsundays. Si usted estuviera interesado(a) en ese programa, el nombre y " Bad Copy Pro". Muy bueno, simple de usar, y barato. 

Yo cojo esa gaviota hoy!!!

Olvidamos las gafas oscuras

Minúsculas criaturas de la arena

Cuidado, piedras sueltas

Mundo Rojo

El Caravan Park se queda inmediatamente atrás de esos coqueiros.

Antiguos cráteres

Dibujos en la marea baja

De Cape Hillsborough hasta Yeppon - 450 Km

Esa noche hizo frío y la temperatura debe haber arrinconado en los 10 grados. Fuimos hasta la playa para otro fantástico nacer del Sol, y enseguida subimos el monte para fotografiar todo de nuevo a causa de la tarjeta de memoria defectuoso. Subimos en 15 minutos lo que ayer hicimos en 35, sin parar para descansar. Parece que nuestros músculos están en buena forma. No fuimos en el mirante de las tortugas y ni en la isla. Sólo queríamos el visual de la playa de encima, ya que en aquel punto la pipa no llega a causa del peñasco y folhagens. Pasé más un tiempo fotografiando mientras Celia volvió para el Caravan Park, y media hora después ya estábamos en la carretera.

El día estaba lindo y paramos en la casa de nuestros amigos Australianos que conocemos ayer. El local era de sueños, y la casa me quedaba bien en lo alto de una colina con una vista espectacular. Un césped enorme y bien cuidado en el frente de la casa, y atrás una montaña de piedra imponente, que en la verdad era el cráter del extinto volcán. Ellos nos contaron que él era dentista y ella doblaba como secretaria y enfermera de la clínica. Un bello día, visitando ese lugar, se encantaron con el área. Vendieron la clínica, compraron esas tierras y hubieron construido una buena casa pensando en jubilarse para siempre en ese paraíso. Y fue ahí que el día acabó para la gente...Celia jugueteó con el cara diciendo que él estaba muy flaco, y él engullió en seco y respondió en un tono bajo- "Yo estoy muriendo de cáncer". Aquello hizo un efecto devastador en nosotros, y por un tiempo nos quedamos en silencio. En eso, la mujer se vuelca hacia gente y también hablando en voz baja, dijo -" Y el peor es que yo también estoy". Nos quedamos completamente mudos, y sin saber lo que hablar. Yo intenté elevar el espíritu, hablando que la medicina está bien evolucionada, que personas diagnosticadas con ese mal ha tenido mayor índice de supervivencia, etc...etc...

Ellos contaron que descubrieron la enfermedad hace 4 años atrás. primero fue él, y un año después ella. El médico había dato a lo sumo 8 meses de vida para él, y 1 o 2 años para ella. Ambos relataron que probablemente la enfermedad fue consecuencia de mucha exposición a los "Rayos X" de la máquina de la clínica. Para combatir la enfermedad, fueron buscar auxilio espiritual en videntes, herbalistas, naturalistas, y todo tipo de ayuda posible. Una de las opciones era incluir una total desintoxicación, tenían que limpiar el cuerpo. Por eso volcaron vegetarianos orgánicos, y retiraron todo y cualquier metal del cuerpo incluyendo prótesis dentárias. Yo pregunté como ellos consiguieron subir aquel monte, y ellos nos dijeron que hace 4 meses atrás estaban ambos en la cama, sin tener fuerzas para hacer compras ni comida, y gracias la limpieza del cuerpo y un tratamiento espiritual y holístico están sintiéndose mejores. Ambos se rechazan en hacer radioterapia y usar tratamientos convencionales, cosa que no concordamos enteramente. Después de hablar que nosotros sentíamos mucho por ellos, ellos nos llevaron para conocer la propiedad. Andamos por el pomar que tenía una variedad enorme de árboles fructíferos, y con uno cesta cosecharon algunas. Ya estaba en la hora de ir aunque, y nos despedimos. Ellos nos dieron la cesta con las frutas de presente, y nos invitaron para siempre que que queramos quedarse en la casa de ellos, bastaría aparecer. Quitamos muchas fotos juntos, pero por respeto, decidimos no colocarlas aquí y tan poco mensionar los nombres de ellos.

Muy desmejorados, cogemos la carretera de nuevo, y de esa vez iríamos a contornear Mackay. Cuando pasamos cerca de ella, aún di un vistazo en la temperatura del coche, pero estaba todo normal. La carretera estaba buena, y hicimos una medía de 100 Km/h. Celia fue en el baño varías veces durante el trayecto, lo que pasó a preocuparme bastante, pues parecía haber desarrollado una cistite. Queríamos dormir en Yeppon, cerca de Rockhampton. Celia no se acordaba de ese lugar, y sería una buena ocasión para que volvamos la ciudad y quien sabe, explorarla también de barco. Nosotros llegamos en Yeppon a finales del día, y yo estaba exhausto de dirigir. Fuimos en el primero Caravan Park que encontramos. Era caro además del "web" ser una porquería, imprensado entre una Caravan y una Motorhome. Si uno de nosotros de ese un pedo, iríamos a matar gente allí.l prójimo Caravan Park me quedaba a la más de 20 Km, pero aún así encaramos un poco más de carretera. Llegamos en una especie de lago, con un parque bastante boscoso y fuimos en la recepción. Conseguimos el último "powered web" y el lugar era bueno, y encima el más barato que encontramos en el viaje, costando solamente La$ 18 la noche. Olvidé de anotar lo que cenamos en aquel noche y por eso me olvidé. Probablemente la gororoba no se quedó exquisita a punto de despertar nuestras neuronas recordatorias. Fuimos dormir pronto y un poco tristes por la suerte de nuestros nuevos amigos, pero la vida es así.

Emus en la estrada

Sonolentos pelicanos

Oficina de conveniencias del Caravan Park.

Los Victorians - Aposentados de Melbourne que viajan em grupos.

Vista del lago Causeway Lake. 

Puesta del Sol en Causeway Lake,

Continúe leyendo- Semana 05

Volver para semana 03

Volver al Índice del diário de viaje

Google Web Portal

 

 

 

 

 | Termos de uso Privacidad | Quienes somos Anunciar | Contactos |

© Portal Oceania.com - Todos los derechos reservados - Prohibida la reproducción de textos y fotos sin autorización.